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Miércoles, 21 de noviembre de 2018
Tribuna Digital

19/10/2018

50 años de revolución

Vicente Franco Gil

En este año se cumple el cincuentenario de dos revoluciones antagónicas que, de alguna forma, han marcado el curso de la Historia. Una, la de mayo del 68, que segregó del acto procreativo matrimonial, mediante métodos anticonceptivos, el mero goce sexual; y otra, la que apoyó la transmisión de la vida humana en el seno conyugal soslayando impedimentos espurios, reafirmada en la encíclica "Humanae Vitae" del Papa Pablo VI, hoy declarado santo.
 
Desde aquella liberación sexual, se observa hoy un feminismo antimaternal y supremacista, siendo el "woman power" la pócima para conquistar la paridad asimétrica. Esto ha dado pié a que las acusaciones de la mujer hacia el varón se consideren como sentencias, y sus afirmaciones huelan a presunción de veracidad. Se ha establecido una pugna enconada, histérica e ideológica por la igualdad de identidades multifórmicas, donde el obstinado y cerril control de la natalidad ha desembocado en una regulación abierta del aborto para asegurar, tajantemente, la equiparación total y autónoma entre sexos.
 
Estas circunstancias, entre otras, han cristalizado en un eclipse demográfico. La estabilidad de la familia y el concepto de la maternidad parecen objetar la perspectiva de género vigente, pues el feminismo ve a la mujer encapsulada en un rol del que no tiene más remedio que abdicar. De ahí que la anticoncepción (variedad de dispositivos, píldoras, esterilización, etc…) como atributo identitario de aquella revolución, le ha dado la oportunidad de extirpar una faceta tan específica y congénita como es la de poder ser madre.

Medio siglo después, la revolución estridente de la sexualidad ha provocado un hedonismo desmedido, una promiscuidad toxica causante de graves enfermedades, una cosificación del ser humano basado en el mercadeo del sexo, la marginación del matrimonio y su banalización, el falseamiento de la familia y, quizá, un aumento de la violencia de género. Gracias a ella, los hijos parecen ser un infrecuente producto que a veces resulta hasta molesto, derivado de unas extrañas relaciones donde los anonimatos parentales son habituales, y donde las inseminaciones artificiales facilitan las apetencias más caprichosas de una sociedad disoluta.

El contrapunto de esta palmaria realidad es la revolución silenciosa que defiende la vida dentro del verdadero amor conyugal, la que abre las puertas a la paternidad responsable al considerar ese amor conyugal humano, sensible, total, con donación de sí, fiel, exclusivo hasta la muerte, y sobre todo fecundo, con un dominio ejercido sobre el instinto y las pasiones desordenadas en virtud de la razón y la voluntad. La encíclica Humanae Vitae, tachada desde su publicación de rancia, reaccionaria y esclavizadora de la procreación, ajusta y respeta la perspectiva antropológica a la finalidad auténtica y natural del acto sexual marital entre el hombre y la mujer.

En este quincuagésimo aniversario "revolucionario" podemos analizar con rigor la actualidad social, y elegir dónde situarnos. Quienes piensen que el progreso consiste en desnaturalizar el destino propio de las cosas, corren el grave peligro de sucumbir ante los efectos de sus negligentes fracasos. Comer del árbol prohibido trajo como causa la rebelión contra el ADN ético y moral preestablecido en el orden universal. Auspiciar revoluciones amparadas en un estatus relativista nos incapacita para evolucionar con dignidad y justicia, creándose un contexto en el que todos salimos perdiendo. Con buena voluntad y hábil criterio, los errores se pueden subsanar. 


* Licenciado en Derecho
18
comentarios
  • 18|Fredy dijo
    que se viva sexualmente como se quiera, vale, pero las consecuencias que no las paguen otros
  • 17|Mercedes dijo
    Lo del aborto no tiene nombre, inaceptable, y nada tiene que ver con las creencias religiosas
  • 16|A. C. dijo
    Quienes públicamente se declaran católicos y defensores de la fe y proclaman la libertad irrenunciable del se humano, también la niegan tratando de ocupar las más altas instituciones del Estado, desde las que procuran limitar la libertad que dicen defender. Recuerdo, cuando era niño, que el maestro, en las Escuelas Nacionales, nos decía que todos aquellos que no conocían la verdadera fe, si se conducían según los códigos de la ética natural irían al cielo, pero si después de haber conocido a Cristo no proclamaban su acatamiento a la Iglesia serían mortificados en el infierno durante toda la eternidad. Como ocurre en el mercado de libre concurrencia, los argumentos de venta de un producto se adaptan a los tiempos que corren y ahora es necesario modificar el discurso para seguir colocando el producto en el mercado de las ideologías. Por si sirve de algo, yo soy de cultura cristiana (y me encanta) y cuando leo cosas como las que usted escribe paso por fases de ateísmo. Se trata, por supuesto, de un cristianismo ateo. Si se pregunta usted por qué, le diré que solo puedo negar (cuando lo hago) al único Dios que conozco, pero cuando se me pasa la fase atea, jamás se me ocurriría hacer de pregonero.
  • 15|Laura dijo
    El aborto es el fracaso social más importante después de la peste negra del medievo. Que se le considere un derecho es nauseabundo. Bueno también la esclavitud fue un derecho en su día. Qué pena
  • 14|Cosme dijo
    Ahora lo que ilusiona no es tener hijos sino el último modelo de smarphon, de deportivo, o de lugar de vacaciones. Es más fácil tomar copas y tener vida social, incluido instagram, que perder tiempo en educar a los hijos, esto cansa mucho y corta el rollito molón de una vida super sofisticada y fhasion
  • 13|Natalia dijo
    Cierto que la encíclica Humanae Vitae fue y es tachada de retrógrada. Esto quiere decir que cuando a la Iglesia se le persigue por sus enseñanzas y sus denuncias sociales, es que realiza muy bien su función evangelizadora. Escuece aquello que pica
  • 12|Larry dijo
    Este hombre suele escribir cosas que quizá muchos piensan y no se atreven a decir. Va contracorriente habitualmente y sigue y sigue. Se puede estar de acuerdo con él o no, pero joooodo los tiene cuadraos
  • 11|Lupe dijo
    Mucha tolerancia y mucha democracia pero que hoy decir que eres virgen a los 15, 20, 25, 30 o más años es objeto de burla y hasta incluso de rechazo social. No quedamos en que cada cual hace lo que le da la gana? Pues eso.
  • 10|Fernan dijo
    Por supuesto que la promiscuidad ha traído enfermedades, negarlo es estar ciego y ser un irresponsablemente
  • 9|Esmeralda dijo
    Tener un hijo es caro?? Y tener un coche o dos de alta gama?? Y salir a cenar y cubatear todos los findes? Y tener vivienda habitual y apartamento en la playa o dos, otro en la montaña? Y llevar ropa de marca a tuti plen? Y tener el móvil más caro del mercado?? Lo que sucede es que la sociedad de consumo nos ha confundido.
  • 8|Susana dijo
    Pero a ver, si yo quiero vivir mi sexualidad con mi pareja cuando me de la gana, si me quedo embarazada y decido abortar por mil cosas, incluido por razones económicas, cree usted que no lo sufriría. Por supuesto que si, y no soy una loca hedonista.
  • 7|Fernando dijo
    Si es que a veces parecemos animales. Es una locura lo que se ha desvirtualizado el sexo. Es un aquí te pillo y aquí te mato. El sexo no es así.
  • 6|Marga dijo
    Totalmente de acuerdo con el señor Franco Gil. A la gente se le ha ido la cabeza con la sexualidad. La ha banalizado, la ha convertido como quien se toma un café, y no, la sexualidad es un intercambio privado entre dos personas, con cariño, con amor, no a lo bruto y ya está.
  • 5|Marcos dijo
    Decir que por culpa de vivir la sexualidad se han desarrollado enfermedades de transmisión sexual a lo bruto, me retrotae a los años 70 y 80, sobre todo los 80 con el problema del VIH. La sexualidad hay que vivirla sanamente y con cabeza, pero vivirla, no acotarla a un matrimonio y con el único objetivo de tener hijos. Eso es un concepto de la Edad Media.
  • 4|Mariví dijo
    Disculpe, pero las mujeres no somos unas histéricas por decidir sobre nuestro cuerpo. Evidentemente, en un embarazo y para mí, tanto mi pareja como yo decidiremos sin seguir adelante o no. Todo depende de muchos factores y no es porque todas seamos una pandilla de locas.
  • 3|Elena dijo
    Los hijos no son una molestia. Como decía mi compañero, es el poder adquisitivo de las familias lo que marca tener más o menos hijos. Actualmente tener un hijo es carísimo y hay que planteárselo mucho.
  • 2|Antonio dijo
    El eclipse demográfico no viene por los métodos anticonceptivos, que una parte de culpa la tendrán, sino por el dinero, por el escaso poder económico de las familias. El coste por niño es brutal y como se comprenderá, no vamos a estar teniendo hijos sin conocimiento si no podemos mantenerlos.
  • 1|Marta dijo
    Estoy absolutamente en desacuerdo. Que cada persona tenga plena consciencia de su sexualidad, cómo usarla y cuándo usarla es esencial para mí. Es un derecho de cualquier persona y, por tanto, de cualquier mujer.
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