Con 53 años, Abós se marchaba como el mejor entrenador que había disfrutado Zaragoza

Ocho años han pasado ya desde aquel 20 de octubre en que Zaragoza se tornaba de luto por el fallecimiento de José Luis Abós. El entrenador insignia del entonces CAI Zaragoza perdía la vida tras una larga enfermedad que tres meses antes le había alejado de los banquillos. Con 53 años, Abós se marchaba como el mejor entrenador que había disfrutado Zaragoza. Y todos los 20 de octubre, la capital aragonesa mantiene sus oraciones y sus recuerdos hacia él.

Fue esa larga enfermedad, la que le obligó a alejarse de los banquillos, el motivo del fallecimiento. El anuncio ya había generado gran preocupación en la familia del CAI Zaragoza, aunque no se esperaba tan pronta su muerte. Antes hay que retornar a la temporada 2009/10, momento en que emprendió su aventura con el deseo de devolver al equipo a Liga Endesa. Así lo hizo, pero el éxito no quedaría ahí.

Habría que avanzar un poco en el tiempo, sí, poco, porque ya en la 2012/13, el Basket Zaragoza entró en Copa del Rey. Tuvo que ser el Valencia Basket quien acabase con ellos. Pero la fiesta acababa de comenzar, porque también tocó disfrutar de un inolvidable playoff. Allí, únicamente el Real Madrid y el Barcelona fueron mejores que el CAI, obteniendo un histórico tercer puesto.

Competición europea, otras semifinales coperas… con José Luis Abós, el equipo zaragozano de baloncesto tuvo licencia para soñar. Nunca un entrenador ha vuelto a tener ese carisma y ese aprecio por parte de una afición que conectó con él desde el primer día. Ocho años después, Zaragoza mantiene el recuerdo vivo de una leyenda eterna.