Mara ante el Real Madrid
El Casademont Zaragoza encontró ante el Real Madrid el primer triunfo de la temporada. Foto: Esther Casas

Brillante y heroica pueden ser los calificativos para denominar una victoria maravillosa del Casademont Zaragoza ante el Real Madrid. Fue la primera de la temporada y tuvo un sabor dulce que impregnó todo el Príncipe Felipe. El equipo, que terminó imponiéndose por 94-89, cambió de actitud y, liderado por un descomunal Jessup, que anotó 24 puntos, se hizo con el triunfo. Este es el camino para despegar y sacar la cabeza de los últimos puestos.

Partía el conjunto del Príncipe Felipe con Ponitka, Sant Roos, Yusta, Radoncic y Hlinason. Curiosamente, Yusta y Radoncic habían sido canteranos del Real Madrid y salían de lo más motivados ante su ex equipo. Fisac quería ser valiente y no amedrentarse ante un cuadro blanco con jugadores de la talla de Musa, Llull, Tavares o Yabousele. Había que hacerlo así para soñar.

Una maravilla de Yusta mareando a Musa daba ventaja al Casademont, que junto a un valiente Hlinason, ponía en ventaja por 6-3 al cuadro de Fisac. Ponitka, tras una maravillosa contra, elevaría a seis la delantera. El equipo aragonés sabía jugarle de tú a tú al Real Madrid, aunque este también espabilaba. Las combinaciones entre Musa y Llull surtían efecto. Eso sí, era un espejismo, porque la reacción liderada por Sant Roos y Mekowulu era clave. A todo esto, Langarita debutaba y ayudaba a lograr un 20-13 majestuoso al final del primer cuarto.

Segundo asalto y Langarita y Javi García seguían sobre la cancha en un más que atrevido planteamiento del coach. Pero estaba saliendo y, de hecho, este último era quien anotaba de tres para equilibrar el triple madridista. A este se sumaba el de Jessup para plantarse en un interesante 29-20. Volvía otra vez Aday Mara para brillar y anotar el que supondría el 31-22. Jessup, el propio Mara, Sant Roos, Simanic… todos brillaban para brindar a la afición una primera mitad para recordar. 48-36 para deleite del Príncipe Felipe.

Lo cierto es que el Real Madrid podía meterse caña, pero el Casademont Zaragoza estaba sabiendo llevar perfectamente los tiempos. Por ahora controlaba, mandaba no solo en el electrónico, sino sobre la pista. Era una gozada ver a ese Príncipe Felipe entregado a la causa y disfrutando, ahora sí, de su equipo en casa. Había que esperar y confirmar que la victoria era posible.

SEGUNDA MITAD DE RASMIA

Ferrari pasaba a liderar entonces al equipo zaragozano mientras el Real Madrid lograba bajar la barrera de los diez puntos de desventaja. No podía entrar el miedo en las filas mañas, que también debía hacer frente a un colegiado vestido con tintes blancos en su camiseta. Volvían Jessup y Yusta para brillar y combinar de tal manera que, cuando se encontraban, el jugadón y la canasta estaba casi asegurada. Era el estadounidense el que cautivaba en el Felipe, con cuatro de cinco en triples y 20 puntos al final del tercer cuarto.

Lejos de venirse abajo, el Casademont Zaragoza mantenía un ritmo brutal en el último cuarto. Jessup, quien si no, se erigía como un auténtico líder, no solo anotando, también asistiendo para irse al 79-63. Pero era el momento del Real Madrid y de que el miedo entrase en el cuerpo de los maños. La reacción se había hecho esperar y, tras un parcial de 2-14, únicamente se quedaba cuatro abajo a falta de 3.13. Pero supo reponerse, rearmarse y volver a anotar para, por fin, sentenciar con un 94-89.

Sí, venció el Casademont con una grada entregada que recordó lo que era disfrutar. En la primera victoria de la temporada mostró la madurez que no había sabido demostrar en su momento. El equipo se dio cuenta de que podía reencontrarse con el triunfo de la mejor manera posible: con una victoria ante el Real Madrid que solo tiene que ser el principio.

NOTICIAS DESTACADAS