La plantilla hace piña en la pista para celebrar la victoria
Los maños atan su segundo triunfo del curso. Foto: Casademont Zaragoza

Tremenda victoria del Casademont Zaragoza en su visita al Real Betis por 67-83, atando así los hombres de Porfirio Fisac su segunda de la temporada. Valor triple el del triunfo teniendo en cuenta lo abultado del mismo, también por tratarse de un rival directo al que deja colista en la tabla clasificatoria. Y porque, además, lo hacía sin estrenarse Wright con el conjunto rojillo tras no recibir a tiempo el transfer para que pudiera saltar a la pista.

Quizás la primera jugada del partido ya hizo presagiar lo que vendría después, con un triplazo de Ponitka que respondía a la necesidad de todo el plantel de dar un paso adelante, como reclamaba Fisac. De hecho, sumaba 10 puntos en 6 minutos sobre el parquet. El polaco lideraba a un Casademont que tomaba el mando en el marcador pero que no era capaz de despegarse por el acierto bético en los triples y también por las pérdidas del conjunto rojillo. Radoncic y Yusta contribuían a la capacidad anotadora rojilla, pero Mekowulu, con dos faltas, no podía controlar el rebote ofensivo de los andaluces que estrechaban la diferencia al acabar el primer cuarto (22-25).
 
En el segundo periodo se incrementaron las pérdidas, se abusó del dribling y se acumularon varias malas elecciones en la toma de decisiones que, unidos al acierto del conjunto de Casimiro, propiciaron un parcial de 10-1 que Fisac paró en seco con un tiempo muerto. De salida, un triple con suspense para el estreno anotador de Langarita en ACB volvía a meter a Casademont en partido pero dos triples liberados de los locales hacían las delicias de un San Pablo a rebosar que celebraba la ventaja al descanso (42-36).
 
Si de triples va la cosa, hay que hablar de Jessup. Dos seguidos para abrir el tercer cuarto y parcial de 2-10 que hacía justicia equilibrando el partido. El único desequilibrio, en el capítulo de faltas. 3 señaladas al Casademont en poco más de un minuto por ninguna de los locales. El parcial seguía creciendo (2-13) y entonces Casimiro llamaba a filas pero Casademont ya estaba 5 arriba (47-52). Johnson y Hill enchufaban de nuevo al Betis y un par desajustes defensivos los castigaba Tsalmpouris para volver a adelantar a los locales dejando un 62-60 que no se movió en un último minuto de despropósitos que reflejaba los nervios en ambos bandos.
 
La muñeca de Jessup guiaba el comienzo del conjunto aragonés en el acto final, Yusta demostraba personalidad y sólo faltaba un punto más para acabar de romper un partido en el que el Betis se mantenía a medio camino entre el acierto individual y su capacidad en el rebote ofensivo. Tantas veces tuvieron los de Fisac la oportunidad de romper que parecía que ya nunca lo iban a conseguir pero Yusta, con la C de capitán a la espalda, lideró a los suyos a la máxima diferencia del partido (65-76) a menos de 4 minutos para el final. Eso le dio a los de Fisac la tranquilidad necesaria para asentarse definitivamente y llevarse una victoria crucial por 67-83 para el despegue del Casademont.

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