Los primeros casos del Covid-19 aparecieron en diciembre de 2019 en la ciudad China de Wuhan. De ahí el virus se extendió por algunos países asiáticos, pero como nos encontramos en un mundo globalizado en el que todo se mueve muy deprisa lo que apareció en Asia rápidamente se extendió por el mundo y la organización Mundial de la Salud declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional el 30 de enero de 2020.

En Europa, el primer país que sufrió esta pandemia a mediados de febrero fue Italia, por donde se propagó rápidamente mientras en España se banalizaba. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad dijo que sería como un catarro leve y que habría pocos casos, en programas de televisión se hacían mofas y gracias a los que se alarmaban, uno de ellos fue el famoso doctor Cavadas que dejó claro que si fuera una enfermedad tan simple no se estarían levantando hospitales en menos de un mes en China. En resumen, que aquí la vida siguió como si no pasara nada

Se aproximaba el 8M, día de la mujer, y entonces se simplificaron aún más los efectos, aunque ya empezaba a haber muertes. No prestaron ninguna atención a lo que estaba pasando en Italia y se siguieron celebrando todo tipo eventos y reuniones. La celebración del 8M, el congreso de VOX, todas las competiciones deportivas y celebraciones religiosas, etc. Los resultados de estas concentraciones masivas desencadenaron un efecto mortal ya que el virus, que ya circulaba por toda España, se multiplicó y el número de víctimas creció y creció hasta superar el millar diario que fueron sumando y sumando hasta superar las más de cien mil muertes.

Todo el mundo con sentido común veía la que se avecinaba, pero el Gobierno lo negaba, la vicepresidenta, Carmen Calvo, declaró que en la celebración del 8M les iba la vida y la verdad es que en esto no mentía. Sí mentía según las declaraciones de la actual vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ha declarado que ella ya informó el 4 de marzo que había que tomar medidas y presentó una guía de prevención sobre los riesgos que podía traer el virus. Se le tacho de alarmista.

Lo que queda claro es que el Gobierno tenía conocimiento de lo que ocurría ya que organismos médicos internacionales le habían informado. ¿Por qué no se tomó ninguna medida hasta el 14 de marzo, cuando el 4 de marzo ya había 600 casos y 17 muertos? Pues porque la celebración del 8M era inaplazable para el Gobierno de coalición y se tenía que celebrar sí o sí. El Gobierno lo sabía y no hizo nada.

Agustín Aznar Sánchez

NOTICIAS DESTACADAS