Me parece una frivolidad que un país como el nuestro, con los pilares del Estado de bienestar bajo mínimos, gaste tanto dinero público en entretenimiento. Pero, además, que el ayuntamiento de Huesca, tras un 2022 casi vacío en programación cultural, eche los restos en los 4 meses previos a las elecciones municipales me parece una desfachatez.

Eso y solo eso puede decirse tras el anuncio hecho por el concejal Lasaosa (Diario del Altoaragón 18/01/2023) de los programas “Jueves a escena” y “Los conciertos del Matadero”: programación oportunista y utilitarista que busca dejar un buen sabor de boca en los consumidores oscenses antes de depositar su voto en la urna electoral.

La política cultural oscense siempre ha consistido principalmente en programar el entretenimiento de las clases medias a precios asequibles: un sector con suficiente poder adquisitivo para financiar su asistencia a espectáculos. El dinero público así invertido beneficia a quien no lo necesita, no sirviendo por lo demás para extender la demanda a las clases populares. Si a ello añadimos la política del acontecimiento (carísimos festivales y ferias) que busca atraer turismo y “poner a Huesca en el mapa”, no es difícil darse cuenta de que nuestro ayuntamiento no se preocupa por la ciudadanía, a la que prefiere amarrada a su butaca y con el aplauso como única respuesta. Algo hemos ganado si, además de nuestra ovación, nuestra clase política demuestra aspirar a conseguir nuestro voto gracias a los artistas que pone a su servicio… (Modo ironía “on”.)

Mientras tanto, aumentan las listas de espera en sanidad, la ratio en las aulas, las necesidades en servicios sociales y la saturación en la justicia: nuestro Estado de bienestar, como escribió Vicenç Navarro, es insuficiente. ¡Y nuestra clase dirigente dilapidando esos fondos en entretenimiento y promoción electoral, “vulcándose” (sic.) en la cultura –como dijo en celebérrima sentencia un consejero provincial!

Por favor, no nos consideren estúpidos a quienes contentar con el caramelo de unas cuantas actuacioncitas. Trátennos como a adultos que saben lo que quieren y rechazan la manipulación descarada.

Francisco Domínguez

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