Bartolomé fue de las primeras mujeres licenciadas en cine en los 60

En «Margarita y el lobo», la protagonista decide separarse y alejarse de un matrimonio en el que no es feliz. Un argumento que podría protagonizar cualquier película hoy en día, pero esa Margarita se creó en la España de 1969 y valió a su directora entrar en la lista negra de cineastas del país, por lo que no pudo trabajar con su nombre y además la película fue censurada. Cecilia Bartolomé sabe que siempre ha sido una cineasta un poco incómoda. Quizás fuera por ese musical sobre el aborto en «Carmen la de Carabanchel» o esa vida libre y poco convencional que Ana decide tras divorciarse de su marido y llevarse a su hija consigo en «¡Vámonos Barbara!», considerada la primera película feminista en la historia del cine en España.

Pero, a veces, la incomodidad y la capacidad para plasmar la realidad con unos ojos de los que otros carecen tiene mérito y se convierte en algo pionero y especial. Y por ello, la cineasta alicantina recibirá el Premio Feroz de Honor 2022 en la gala del próximo 29 de enero en Zaragoza.

«Me he pasado la vida siendo pionera, recibiendo bofetadas y después, teniendo homenajes. Pero me he limitado a contar de manera sencilla la realidad que yo vivía. No he sido provocadora por provocar, eso nunca lo he hecho, simplemente he contado las cosas sencillas de la vida que muchos no entendían», ha reconocido la cineasta este viernes.

Con dos grandes maestros como referentes, Berlanga y Valle-Inclán, Cecilia Bartolomé fue de las primeras mujeres en licenciarse en la Escuela Oficial de Cine de Madrid en los años 60 junto a Pilar Miró y Josefina Molina. Siempre tratando cualquier tema con humor, sátira e ironía, porque «con humor y comedia se pueden contar cosas de manera más veraz y seria que con un texto dramático y sesudo», consiguió que esa mirada transgresora se reflejase en un cine que hablaba de la libertad de las mujeres, del aborto, del divorcio y de la transición. De hecho, la cineasta intentó durante dos años estrenar dos documentales que hablaban sobre este periodo de la historia de España y siempre recibió «negativas por no ser políticamente correcta y contar las cosas de manera diferente a lo que se quería y esperaba», ha confesado.

Cecilia Bartolomé siempre ha tenido una trayectoria de idas y venidas. «Estar dos o cuatro años sin trabajar por hacer una película censurada y que luego La Sorbona haga una proyección de la misma te hace sentir que te están dando una palmadita en la espalda para decirte que sigas por ese camino que tan mal no lo estarás haciendo», ha confesado. A ella le gusta que el arte, su arte, se ría de la adversidad y de las cosas de las que hay que reírse, aunque ya siente que se ha pasado su momento de formar parte de ese movimiento de artistas incorrectos que están surgiendo ahora.

Aunque a sus casi 80 años ya no produce ni dirige le gustaría hablar de muchas cosas: de la sociedad actual, de la maternidad, de los cambios, del paso del tiempo o del cambio de ese cine feminista del que fue pionera y que tanto brota ahora. «Creo que la autoría no influye tanto ahora a la hora de hacer cine, lo que sí que influye y es tremendamente difícil es hacer cine porque es un arte carísimo», ha reconocido Bartolomé.

Para ella, «conseguir financiación es tan artístico como el propio trabajo artístico del cineasta. No es fácil reunir cantidades de dinero para hacer una producción lo suficientemente buena como para que sea proyectada en un cine. Para eso también hay que tener talento, por eso siempre digo que nuestro arte es el más completo que existe porque no es como pintar un cuadro o escribir un libro, es un arte industrial que tiene su proceso de producción».

Bartolomé, en la Filmoteca de Zaragoza

Con el objetivo de mostrar ese cine feminista y transgresor de Bartolomé, la Filmoteca de Zaragoza acoge esta tarde la proyección de «Margarita y el lobo» a las 18.00 horas y «¡Vámonos Bárbara!» a las 20.00 horas. Además, el 20 de enero será la proyección de «Lejos de África», «Después de… Primera parte: No se os puede dejar solos» será el 26 de enero y «Después de…Segunda parte: Atado y bien atado», llegará el 27 de enero.

Además, un día antes de que Cecilia Bartolomé reciba su Feroz de Honor en la gala del Auditorio de Zaragoza, es decir, el 28 de enero, participará en un coloquio con Leticia Dolera, Pilar Palomero y Paula Ortiz en el que las cuatro cineastas abordarán el cine feminista de la transición hasta hoy.

Así, Cecilia Bartolomé es el ejemplo de que a veces una mirada única, transgresora y un poco incómoda es lo que el arte del cine necesita para mostrar realidades que, si no, permanecerían ocultas.

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