Fue en 1676 cuando el Papa Clemente X otorgó a la ciudad este privilegio. Foto: Laura Trives

Zaragoza es especial por muchas cosas. Por ser heroica, noble e inmortal, por tener la segunda plaza peatonal más grande de Europa allí donde se erige la Basílica del Pilar, por tener a la Virgen del Pilar como patrona, por tener cientos de historias y milagros asignadas a su nombre y es que que dos bombas no explotaran cuando impactaron en la Basílica durante la Guerra Civil solo puede tratarse de un hecho milagroso. Es especial por su arquitectura, por su gente, por sus fiestas, por ser la cuna de personalidades ilustres y hasta por el tiempo, cómo no serlo si no existe ni la primavera ni el otoño. Es especial por innumerables cosas y, quizás, una de las más desconocidas es que es la única ciudad del mundo que cuenta con dos catedrales en activo, esto es, que en ambas se celebra misa. Como no podría ser de otra manera, estas son la del Pilar y La Seo, dos joyas que llevan el nombre de Zaragoza grabado en el corazón.

Ya lo dicen desde la Archidiócesis de Zaragoza, «no tenemos dos cuerpos ni dos arzobispos pero tenemos dos catedrales bien grandes y somos así desde el siglo XVII». Concretamente Zaragoza es así de única desde 1676, año en que el Papa Clemente X le otorga este privilegio. Debido a los conflictos que enfrentaron a los templos durante varios siglos, el Papa concedió una Bula de Unión pasando la ciudad a tener un Cabildo y dos catedrales. El escudo del cabildo es la unión de ambos símbolos; el cordero por el Salvador y la Santa Columna del templo del Pilar.

La catedral es la iglesia principal de la diócesis, donde debe residir la cátedra del arzobispo y el lugar en el que se presiden los oficios. Aunque coloquialmente es conocida como la Catedral de La Seo, no es correcto denominarla así pues Seo es sinónimo de catedral y, por tanto, se entraría en una redundancia. Así, la catedral del Salvador o Seo del Salvador fue la primera catedral cristiana de la ciudad consagrada en 1121. El Pilar pasó a ser catedral en el mismo momento que el Papa emitió la Bula.

LA VIGENCIA DE LA BULA

¿Y sigue en vigencia esta Bula? Sí. Así lo cuentan desde la Archidiócesis de Zaragoza. «El Cabildo Metropolitano de Zaragoza está constituido por un solo cabildo con dos residencias (La Seo y el Pilar), que se intercambian el 1 de abril de cada año. El emblema capitular está compuesto, después de la unión, por la superposición del Agnus Dei (emblema de La Seo) sobre la Columna (emblema del Pilar). Además, el arzobispo de Zaragoza en su toma de posesión hace promesa de observar dicha Bula».

Alfonso I el Batallador conquistó la ciudad de Zaragoza a los musulmanes y fue quien decidió que la Seo se levantase sobre el solar en el que anteriormente estuvieron el templo romano o la mezquita aljama musulmana. La decisión de ubicar la sede episcopal en ese espacio no sentó muy bien a los canónigos de Santa María la Mayor (actual Pilar). Justificaban que en esta zona, donde se ubica el Pilar, ya existía culto cristiano desde el siglo I. Así pues, por tradición y por ser el primer templo mariano se tendría que haber elegido ese entorno como sede episcopal. Los pleitos entre La Seo y el Pilar por cuestiones de ceremonial u honores se extendieron durante siglos hasta el momento de la bula.

«Zaragoza tiene sus días y depende de cómo le pega el viento. Por eso, no debe sorprender a nadie que aquí seamos la única ciudad del mundo con dos catedrales, aunque la Iglesia sea, como dice el Credo, una»

Archidiócesis de Zaragoza

Por último, en 1948 el Pilar recibió también el título de Basílica Menor, que se otorga cuando una iglesia tiene una especial devoción, en este caso por la tradición de la venida de la Virgen, por tener reliquias, un alto número de feligreses… Así que el templo se denomina Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar. Además, Zaragoza cuenta con otra Basílica Menor, la de Santa Engracia y ostenta este título desde 1991.

Hay que señalar que en España hay otras cinco ciudades que cuentan también con dos catedrales, aunque en esta ocasión denominadas como catedral vieja y nueva, careciendo las primeras de uso litúrgico. Las ciudades son: Cádiz, Plasencia, Salamanca, Vitoria y Lérida.

Así pues, Zaragoza es especial y es que como dicen desde la Archidiócesis de Zaragoza, «Zaragoza tiene sus días y depende de cómo le pega el viento. Por eso, no debe sorprender a nadie que aquí seamos la única ciudad del mundo con dos catedrales, aunque la Iglesia sea, como dice el Credo, una».

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