Paula Labordeta dijo al recoger el Premio Forqué a Mejor Documental que «Labordeta, un hombre sin más» era un «gran abrazo» a su padre José Antonio y a «toda una generación». Un documental que salía «de las tripas» y que se hizo desde el corazón y sin pensarlo mucho porque de lo contrario quizás «no hubiese salido nunca». Y menos mal que no se pensó mucho porque los 94 minutos que dura son los de una historia de amor, por la tierra y por ese político, cantautor y poeta que llevó hasta el final los colores de una bandera. Y ese amor se transmitía el pasado sábado en el Palacio de Congresos de Ifema de Madrid cuando el documental se alzó con el premio. Ahora, el Forqué ya está en casa, en Aragón, en Zaragoza y en la fundación José Antonio Labordeta que es «donde tiene que estar», en palabras de Paula Labordeta.

«Un día de dolor y gloria». Así ha definido Juana de Grandes, viuda de José Antonio Labordeta, la llegada del Forqué a Zaragoza. De gloria por el éxito y de dolor porque apenas unas horas antes de que los directores Paula Labordeta y Gaizka Urresti lo recogieran fallecería el que fuera uno de los mejores amigos del político aragonés, Eloy Fernández Clemente. «Estoy enormemente contenta de que el Forqué haya llegado a Zaragoza aunque no sea uno de mis mejores momentos por la pérdida de un gran amigo. Agradezco enormemente a Gaizka y a Paula por ese canto a Labordeta y a aquellos que lucharon por la libertad», ha reconocido De Grandes.

El premio Forqué descansará en la Fundación José Antonio Labordeta «para que todos los aragoneses puedan ir a verlo porque es un premio de todos», ha dicho Paula Labordeta, que también ha agradecido al Gobierno de Aragón «que este espacio pueda seguir abierto para mantener el legado de mi padre».

Todavía con la emoción de un premio que llegó por sorpresa, Gaizka Urresti ya aspira a que «Labordeta, un hombre sin más» pueda compartir el Forqué con un premio «muy aragonés» haciendo referencia a los Goya, que se celebrarán el próximo mes de febrero. «Los compañeros nominados nos decían que habíamos conseguido colarnos desde la periferia en estos galardones de gran producción y yo creo que eso iba mucho con la esencia de Labordeta que desde Aragón supo llegar a toda España», ha reconocido el cineasta.

Por su parte, el presidente del Gobierno de Aragón, Javier Lambán, ha reconocido que este viernes era un día de celebración por dos motivos. Uno porque el Forqué es un premio para «el cine y el talento aragonés» y otro porque Labordeta «se ganó con derecho propio estar en el panteón de los aragoneses más ilustres». «Sin pretenderlo en absoluto porque estoy seguro de que él no lo pretendía porque no era un hombre vanidoso se convirtió en el absoluto referente de ese Aragón, de esos hombres y mujeres que lucharon. Es un icono que llevaremos siempre con nosotros y que, con permiso de su familia, defenderemos con todo el orgullo y la nobleza de la que somos capaces los aragoneses», ha confesado Lambán.

Así, el Forqué ya descansa en aquel lugar en el que la estela de José Antonio Labordeta, su legado y su lucha siguen más vivas que nunca.

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