Juanjo Narváez repitió titularidad en la delantera. Foto: @RealZaragoza

No pudo ser. El Sevilla ha eliminado al Real Zaragoza de la Copa del Rey en un partido donde el cuadro de JIM cayó con honor, pero no pudo hacer nada ante el potencial sevillista, que salió con prácticamente todas sus armas ofensivas a La Romareda. Los blanquillos tuvieron su momento, sobre todo durante buena parte de la segunda mitad, pero volvieron a pagar caro su falta de gol y su escasa capacidad para generar peligro sobre la portería rival.

JIM mantenía la defensa de tres centrales, esta vez con Clemente como central zurdo, Chavarría en la izquierda y el canterano Ángel López en la derecha, además de las novedades de Petrovic, Zapater y Adrián en el medio y de Borja Sainz en el ataque, acompañando a Juanjo Narváez. Espoleado por una Romareda con media entrada, el Real Zaragoza entró mejor en los primeros minutos de partido, buscando sorprender con la presión alta a la salida de balón del cuadro de Lopetegui.

Borja Sainz tuvo la primera ocasión del partido al rematar, muy forzado, un saque de banda que peinó Zapater al área. Respondía el Sevilla con tres centros laterales, uno de Ocampos que salió directamente fuera, otro de Augustinsson que Jair dejó que se paseara por el área pequeña de Ratón y un tercero de Rakitic en un saque de esquina que tocó Diego Carlos pero no llegó nadie al remate en el segundo palo.

El Zaragoza se ordenaba bien sobre sus tres centrales e incorporando a sus carrileros al centro del campo para generar superioridad, aunque no era suficiente para generar demasiado peligro a la portería del Sevilla, sí para controlar los intentos del cuadro hispalense. Los de Lopetegui intentaron sorprender sacando en rápido una falta lateral que pilló desprevenida a la defensa maña, que solventó no sin apuros el peligro de la portería de Ratón.

Poco a poco el Sevilla fue adueñándose del balón, adelantando metros y embotellando al Zaragoza en su área, hasta que logró adelantarse en el marcador en su primer disparo a portería. Chavarría despejó un centro lateral hacia el borde del área, en donde apareció Koundé que, completamente solo en la frontal, sacó un latigazo cruzado ajustado al palo al que no llegó Ratón.

El gol asentó al Sevilla, que ya se hizo totalmente dominador de la posesión y comenzó a descoser el esquema de JIM, sin armas para contrarrestar el dominio ni para hacerle cosquillas al equipo andaluz. Un centro lateral de Chavarría obligó a Diego Carlos a estirarse para enviar el balón a córner. El lanzamiento de Zapater cayó rebotado a la frontal, en donde aparecía Chavarría en una oportunidad similar al gol sevillista, pero esta vez la estirada del Papu Gómez taponó el disparo.

Segunda parte

JIM comenzó la segunda parte sin cambios en su equipo, mientras que Lopetegui dio entrada a Rafa Mir, exdelantero de la S. D. Huesca, en la punta del ataque. El Zaragoza quiso reponerse del final de la primera parte con más intensidad y adueñándose del balón. Así gozó de un nuevo córner que despejó la zaga sevillista, aunque, en la segunda jugada, Petrovic estuvo a punto de conectar un certero cabezazo, pero apenas pudo peinar el balón, que se perdió por línea de fondo.

El partido cogió temperatura por una pequeña tangana, lo que encendió a la grada de la Romareda y al propio Zaragoza. Borja Sainz, el jugador más incisivo del equipo de JIM, intentó hacerse un hueco dentro del área y probó un disparo que tocó en Diego Carlos y estuvo a escasos centímetros de colarse en la portería de Dmitrovic.

Mientras Lopetegui tenía que recurrir a sus habituales titulares como Jordán y Acuña para frenar el ímpetu blanquillo, JIM metió más pólvora en el césped con Álvaro Giménez y Bermejo, deshaciendo la defensa de tres centrales, y a punto estuvieron de besar el santo nada más entrar en el campo. Ambos trataron de combinar en el área, pero el control se le marchó largo al punta y Koundé pudo cortar in extremis la internada blanquilla en el área.

Pero cuando más merecía el Zaragoza el empate, el Sevilla apagó todas las esperanzas. Ocampos inicia una contra sobre un lento Petrovic y Rafa Mir no perdonó solo ante Ratón, encarándose con la grada blanquilla en la celebración del gol. Dos ocasiones y dos tiros a puerta le bastaron a los de Lopetegui para llevarse la eliminatoria al Sánchez Pizjuán.

El 0-2 terminó de hundir las esperanzas de un Zaragoza ya sin fe que comenzó a descoserse en defensa y a dejar más huecos a las balas del Sevilla. Mir y Ocampos rozaron el tercero, sobre todo en una mala salida de balón de Ratón, quizá nunca debió cederse la pelota atrás con una presión tal adelantada como la que tenía el Sevilla, pero el portero gallego se rehízo del fallo y pudo desviar a córner. Respondió el Zaragoza con la más clara del partido, pero Álvaro Giménez, a apenas dos metros de la boca de gol, no pudo enviar a la red un centro-chut de Puche.

No pudo ser y el Sevilla impuso su ley y su pegada para eliminar a un Zaragoza que vendió cara su derrota, pero que volvió a penalizar su falta de mordiente en ataque para culminar sus buenos minutos en la segunda mitad.

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