Salma Paralluelo es recibida en el Ayuntamiento. Foto: Laura Trives

El deporte aragonés ha rendido su merecido homenaje a la campeona del mundo con España sub-20 y promesa imparable del fútbol femenino, Salma Paralluelo. Jugadora espléndida y, lo más destacado, del Fútbol Club Barcelona, la zaragozana fue la mejor valorada de la final, en la que anotó dos goles. Ahora disfruta de la capital aragonesa antes de volver a el conjunto culé.

Primero ha sido recibida por el presidente de Aragón, Javier Lambán, quien ha mostrado la admiración, respeto y orgullo de todos los aragoneses ante su gesta. Lambán se ha mostrado convencido de que la joven seguirá dando alegrías en el futuro, y ha ensalzado su ejemplo “gracias a los valores del esfuerzo y la tenacidad para llegar a la élite”.

El presidente aragonés ha asegurado que Salma es una de las pocas nacidas en Aragón que ha llegado a la élite deportiva, ocupando el trono de privilegio en el fútbol de aragonés y español. A su juicio, la deportista -que destacó también en atletismo, viéndose obligada a elegir un deporte-, es un exponente “fascinante” del talento aragonés en la vertiente deportiva.

En tono desenfadado, Lambán le ha dedicado su admiración con la misma frase que dedicó a Rafa Nadal en su último triunfo en el Roland Garros: “Viva la madre que te parió”. Luego le ha entregado una bandera de Aragón como símbolo de orgullo de todos los aragoneses. Tampoco se ha resistido a pedirle un autógrafo a la deportista, quien ha agradecido el tratamiento y el cariño de Aragón, de donde se ha mostrado orgullosa de formar parte.

Recibimiento en el Ayuntamiento

Tras el recibimiento en el Gobierno de Aragón, ha llegado el turno de visitar el Ayuntamiento de Zaragoza. Allí, el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, acompañado de la vicealcaldesa, Sara Fernández, y de la concejal de Deportes, Cristina García, también ha mostrado su “orgullo”. Igual que Lambán, se ha mostrado convencido de que Salma seguirá dando mucho de que hablar en los próximos años.

También ha comparecido la propia jugadora, agradeciendo todos los homenajes recibidos y, una vez más, con el orgullo de sentirse zaragozana. Ser campeona del mundo es un privilegio al alcance de muy pocos, pero una zaragozana lo ha logrado. Toca disfrutar de este momento y prepararse para posibles alegrías futuras.