Japón fue muy superior a España y marcó tres goles en la primera parte y el cuarto en la segunda. Fotografía: SEFutbolFem

La selección española de Salma Paralluelo no ha podido finalizar la fase de grupos con pleno de victorias y ha caído este lunes ante Japón por un duro 4-0. Las japonesas se han mostrado muy seguras en defensa con rápidas contras, que han desbarajustado la defensa de Vilda, muy vulnerable en este choque. La aragonesa Paralluelo poco ha podido hacer y al igual que la gran mayoría de las jugadoras no ha completado un buen partido, casi sin oportunidades reales y con la sensación de que falta pólvora en ataque y contundencia en defensa. Tras vencer a Costa Rica y Zambia por 3-0 y 5-0 respectivamente, España no ha logrado pasar la prueba del algodón ante un Japón muy seria. Con esta derrota, la selección jugará los octavos ante Suiza.

España arrancaba el partido con una 4-3-3 con Misa en la portería, defensa para Batlle, Paredes, Gálvez y Olga; Teresa, Aitana y Alexia como centrocampistas y Salma, Mariona y Jenni Hermoso en la zona de ataque. Por otro lado, Japón salía con un 5-4-1 a la hora de defender, que se transformaba en un 3-4-3 en ataque.

El partido comenzaba con una España con posesión, pero sin intención, pues en los primeros compases Japón se dedicaba a cerrarse atrás y buscar salidas rápidas a la contra. Demasiada paciencia requería para una España que necesitaba otorgar movilidad al juego. Las bandas tampoco aparecían y Mariona y Salma se veían frustradas ante un centro del campo nipón que robaba todos los intentos ofensivos de las de Vilda. España trataba de combinar, pero rápidamente las rivales cortaban el juego. En una de estas, un pase largo desde la banda para Miyawaza fue suficiente para que la delantera japonesa batiera a Misa con una buena definición rasa e hiciera el primero en el 11.

Lejos de remontar, España volvía a tropezar con la misma piedra por segunda vez y 17 minutos después, Ueki se marchaba tras un buen paso largo para encarar, pisar área y marcar el segundo con un tiro a trompicones que ponía el 2-0 en el 28 y marcaba un gran trecho de por medio. En dos buenos pases, Japón creaba peligro y tras este segundo tanto Vilda necesitaba un tiempo muerto, en caso de existir. La Roja estaba noqueada, incapaz de cerrar las líneas y achicar espacios ante el ataque japonés veloz, constante y con las ideas claras.

La selección lo intentó, pero la falta de ideas y la velocidad nipona fueron muy superiores. Fotografía: SEFutbolFem.

Las piernas temblaban en la defensa de España con una Paredes que era superada y perdía el balón para que Miyawaza tirara la diagonal con un buen desmarque, recibiera y definiera con un potente tiro cruzado a media altura ante el que Misa poco ha podido hacer. Llegaba el tercer gol, en el 40, y España estaba en momento más difícil y la sensación que se sentía en el campo era de que podían caerle tantos goles a la selección de Vilda como quisiera Japón. Cada ataque contra España era una moneda al aire que generaba una gran inseguridad defensiva y la selección se marchaba al túnel de vestuarios con un contundente 3-0, todavía más difícil de remontar por las sensaciones en el césped que por el complicado resultado.

LA SEGUNDA MITAD

En el segundo periodo, el castigo no fue tan severo para España, que se echaba al ataque con más ideas que en los primeros 45 minutos. Batlle intentaba con un potente disparo hacer el primero, pero la suerte no aparecía y se marchaba fuera. Salma volvía a demostrar su inteligencia dentro del campo y viendo el peligro de las bandas japonesas hacía una falta técnica dando un toque de atención a sus compañeras. De todas formas, Japón no se arrugaba e iba lanzando contras paulatinas que metían el miedo en el cuerpo a Misa.

Vilda realizaba cambios intentando meter un poco de espíritu en el campo, pero la selección tenía en común la falta de ideas y creatividad ante una selección nipona que no necesitaba mucho para generar peligro. Mucha posesión española, pero no usada como un medio sino como un fin. España necesitaba implementar el 65% de posesión que ha obtenido durante todo el encuentro para encontrar portería, pero no ocurría. En una de estas contras niponas, Tanaka hacía el último en el 82, metiéndose hasta la cocina y poniendo el balón en toda la escuadra de Misa, que poco podía hacer.

El partido llegó a su fin y España acaba esta frase de grupos con más dudas de las que empezó. Los primeros dos choques ante Costa Rica y Zambia generaron una imagen de superioridad y un clima de favoritismo que este lunes no se ha plasmado en el campo. De todas formas, el próximo 5 de agosto empieza el verdadero Mundial y 90 minutos decidirán el conjunto que se vuelve para casa y la selección que avanza en el sueño de ganar esta Copa del Mundo.

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