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El PIB de Aragón anotó un avance de 1,1 puntos porcentuales respecto al anterior trimestre

La economía aragonesa registró durante el segundo trimestre de 2022 un crecimiento tanto en términos intertrimestrales como en términos interanuales. En concreto, el PIB de Aragón anotó un avance de 1,1 puntos porcentuales respecto al anterior trimestre, holgadamente por encima de las cinco décimas anotadas en el trimestre precedente. Por comparación con el mismo trimestre del año anterior, el PIB de Aragón aceleraba para crecer un 6,7% anual, un punto porcentual y dos décimas superior al dato de invierno. Estos datos se extraen de las estimaciones realizadas por el Instituto Aragonés de Estadística (Iaest) sobre los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral de España elaborada por el INE.

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Así lo recoge el Boletín Trimestral de Coyuntura número 78 publicado este viernes por el departamento de Economía, Planificación y Empleo, a través del Servicio de Estudios Económicos. Este incluye el análisis de la evolución de la economía internacional, española y, especialmente, aragonesa durante el segundo trimestre de 2022. Durante ese periodo, a pesar del contexto internacional marcado por la incertidumbre y la ralentización de la actividad, tanto la economía española como la aragonesa mostraban un buen ritmo de crecimiento. Sin embargo, ha habido señales de pérdida de impulso en los componentes de la demanda interna, tendencia que muestra una continuidad en los indicadores parciales disponibles para el tercer trimestre del año.

DEMANDA, OFERTA Y CONSUMO

Desde la óptica de la demanda, el buen comportamiento de la economía aragonesa en el segundo trimestre del año descansaba en el sector exterior. Este mejoraba su contribución positiva al crecimiento, ya que la demanda interna tendía a perder dinamismo.

Así, el consumo de los hogares crecía un 0,1% anual en el segundo trimestre, por debajo del 1% anual precedente. Mientras, la inversión en maquinaria y equipo aumentaba hasta un 4,3% anual en invierno, frente al 11,4% anual del otoño. Por su parte, el consumo de las administraciones públicas presentaba una caída del 3,5% anual en primavera, más intensa que la sufrida en invierno (-1,9% anual).

Desde el punto de vista de la oferta, en el segundo trimestre del año mejoraban su comportamiento la industria y la construcción. Los servicios moderaban su ritmo de avance y la agricultura se deterioraba. Destaca la evolución del valor añadido bruto de la industria manufacturera, que crecían un vigoroso 11% anual.

El mercado de trabajo aragonés, de acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre, volvía a reflejar un buen comportamiento. Hubo un aumento de la población activa y del empleo, y una caída del número de parados.

PÉRDIDA DE DINAMISMO

Los datos de los indicadores parciales disponibles para el tercer trimestre de 2022, sugieren una pérdida de dinamismo en el ritmo de avance de la economía aragonesa. También corresponde a lo observado en el conjunto de la economía nacional. El principal riesgo que sigue afectando a la economía no sólo aragonesa, sino también nacional y europea, está ligado a la evolución del conflicto bélico en Ucrania.

Además, la esperada desaceleración del ritmo de actividad de la UE, principal socio comercial de Aragón, se trasladará a la economía aragonesa a través del canal exportador. Un menor dinamismo supondrá un menor nivel de compras de bienes y servicios aragoneses.

No obstante, se espera que la progresiva ejecución de los fondos procedentes del programa Next Generation EU, mediante el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, permita estimular el crecimiento económico.

CONTEXTO INTERNACIONAL

En los últimos meses, la economía global se ha visto golpeada por la invasión rusa de Ucrania, que ha generado un repunte de la incertidumbre y una clara ralentización de la actividad. También un deterioro de las perspectivas a corto y medio plazo. La guerra ha empujado al alza los precios de la energía y de los alimentos, agravando las presiones inflacionistas preexistentes derivadas de la pandemia. Dado que los salarios no han aumentado al mismo ritmo, los hogares han perdido capacidad adquisitiva en términos reales en muchas economías, frenando con ello el consumo privado.

En consecuencia, la economía mundial mostraba signos de ralentización en el segundo trimestre de 2022, tendencia que se intensificaba a lo largo del verano. Las crecientes perspectivas de una recesión de amplio alcance en las economías avanzadas junto con las dificultades en China para lidiar con los sucesivos episodios de contagios de Covid-19 impactan en los mercados de materias primas, cuyos precios en la parte final del verano regresaban en su mayor parte a los niveles anteriores a la invasión de Ucrania, con la excepción del gas natural.

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