Se va a contar con todos los actores del sector agropecuario de la zona, con la compañía Vall Comanys. Foto de archivo

El cambio de fertilizante mineral a fertilizante orgánico es uno de los grandes retos del sector agroalimentario. Aragón pretende ser pionera en este ámbito y para ello, se va a desarrollar un proyecto piloto en las Cinco Villas para demostrar que la utilización de estos fertilizantes, creados a partir de purines, tiene beneficios para todos los actores del sector. Así lo ha anunciado Javier Lambán, presidente de Aragón, en la inauguración del congreso Renowagro, que ha contado con la visita del ministro de Agricultura, Luis Planas.

“Convertir los fertilizantes orgánicos en los exclusivos de nuestras tierras es algo que tiene ventajas desde todos los puntos de vista. Desde luego, desde el medioambiental, ya que reduciría las emisiones de nitrógeno, y también desde el económico, porque supondría un ahorro sustancial de los costes de producción de la tierra. Pretendemos que, en este ámbito, Aragón sea pionero”, ha indicado Lambán.

Para demostrarlo, el Gobierno de Aragón va a impulsar un proyecto piloto en la comarca de las Cinco Villas que demostrará los beneficios trasversales de estos fertilizantes. Se va a contar con todos los actores del sector agropecuario de la zona, con la compañía Vall Comanys, con la Federación Aragonesa de Cooperativas y Fertinagro. Así, se impulsa una colaboración público-privada para conseguir este objetivo.

UN PROYECTO QUE SE EXTENDERÁ A TODO ARAGÓN

Ignasi Salaet, director del departamento de investigación básica en Fertinagro Biotech, ha explicado cómo se desarrollará el proyecto. La compañía Vall Companys implementará en sus granjas técnicas para asegurar que el nitrógeno se encuentra en el purín y una vez esté producido, con la colaboración del centro gestor de purines, se distribuirá por la zona o se almacenara. Para lograr almacenarlo sin perder el nitrógeno, se van a probar distintas técnicas, desde las más económicas a las más costosas atendiendo a las necesidades de los territorios y su distribución.

“Necesitamos también la colaboración del consumidor final. Si nosotros podemos hacer un buen fertilizante a partir de ese purín y nadie lo consume, no tiene sentido. Por eso participan cooperativas y empresas que tienen que generar esos fertilizantes. El purín es una buena materia prima, pero necesitamos la disposición de todos los actores para transformarlo en un buen fertilizante”, ha indicado Salaet.

Una vez se demuestre la viabilidad del proyecto en las Cinco Villas, la intención es que se extrapole a otras zonas de Aragón. Así, se elaborarían fertilizantes orgánicos a la carta, atendiendo a las necesidades de cada territorio. El piloto todavía está en fase de desarrollo y por el momento solo se han repartido las tareas dentro del equipo. Como plazo inicial, la empresa se marca el año que viene para comenzar a usar estos fertilizantes orgánicos de purín en la comarca.

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