La capital aragonesa registra casi la mitad de todas las operaciones en la Comunidad

El mercado inmobiliario aragonés mantuvo durante el tercer trimestre del año sus buenas constantes con las que había arrancado de enero a junio, sumando 4.572 compraventas durante el verano, siendo el mejor resultado desde 2007. En total, en los últimos doce meses se han registrado 16.626 compras, máximos desde 2008, dando lugar a un incremento con respecto a las registradas en los doce meses precedentes del 13,02%.

Así lo refleja el último informe de la Cátedra del Mercado Inmobiliario de la Universidad de Zaragoza, que achaca estas cifras a un efecto “anticipo” a la subida de los tipos de interés, después de que otros factores, como el incremento del ahorro y la necesidad de cambio de vivienda, se hayan diluido. “La previsión que existía sobre la subida de tipos de interés ha hecho que, en no pocos casos, personas que tuvieran previsto realizar su compraventa hayan adelantado su decisión”, ha explicado el director de la cátedra, Luis Fabra.

Ello se traduce también en una peor previsión para los próximos trimestres, con un tipo de interés actualmente en el 2%, avanzando un “cambio de ciclo racional”. “Los paralelismos que se realizan con 2008-2013 tienen poco que ver. El comportamiento desde 2014 ha sido racional y el ajuste irá en esa línea. El espejismo que hemos vivido fundamentalmente desde la segunda mitad de 2021 tiene su fin, pero nada que ver con 2008”, ha detallado Fabra.

Y no hay excesivas perspectivas de que vuelvan a las cifras desde la última década, en torno al 0%, como reconoce el presidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Aragón, Fernando Baena. “El dinero siempre ha costado dinero. Que los tipos de interés estén a poco más del 1% ha sido lo excepcional de unos pocos años. Que suban lo menos posible por el bien de la economía, pero ver créditos hipotecarios al tipo del 1 o 2% no lo veo posible en los próximos años”, ha avanzado.

ZARAGOZA, EL TRACTOR DE LA COMPRA DE VIVIENDA

No en vano, el gran motor de este fuerte dinamismo en la compra de vivienda es la provincia de Zaragoza, que alcanza el 70,98% durante los últimos doce meses con 11.801, máximos desde 2008, mientras que Huesca suma 3.352 (el más alto desde 2009) y Teruel, 1.473 (el mayor desde 2010). De ellos, la capital aragonesa registra casi la mitad de todas las operaciones en la Comunidad. “Las tres tienen buen comportamiento, pero el cambio de ciclo se ha anticipado antes en Huesca y en Teruel. En Zaragoza aún mantenemos esa senda más positiva”, ha señalado Fabra.

En verano, la ciudad de Zaragoza ha registrado 2.371 compraventas, con un aumento trimestral del 7,43%, acumulando tres trimestres consecutivos con ascensos, siendo el mayor trimestre desde el primer trimestre de 2007. Huesca ha registrado 132 compraventas, con un descenso trimestral del 9,59%, mientras que Teruel ha tenido 91 compraventas, una caída trimestral del 22,22%.

VUELVE LA NORMALIDAD EN EL TIPO DE VIVIENDA

Por otro lado, este trimestre ha confirmado una tendencia que venía sintiéndose desde enero, como es la recuperación de la normalidad en cuanto a superficie y tipo de vivienda. Con la pandemia repuntó la compra de inmuebles más grandes, amplios y unifamiliares, pero la tendencia actual vuelve a los pisos más habituales. “Veníamos corrigiendo en cuanto a superficie, que había subido mucho con el Covid. La vivienda de mayor superficie sigue estando activa y la unifamiliar se está demandando, pero no crece”, ha añadido el director de la cátedra.

En este sentido, la superficie media de compraventas de vivienda nueva libre ha sido de 105 metros cuadrados, incrementándose ligeramente, aunque distante del máximo histórico registrado en el comienzo de 2021, con 112 metros cuadrados. El 45,08% de las compraventas de pisos del último año han presentado una superficie media superior a los 80 metros cuadrados.

PRECIO

Asimismo, el precio ha registrado un nuevo incremento durante el último trimestre en Aragón, alcanzando los 1.507 euros/metro cuadrado, un 5,34% de crecimiento anual. En la capital aragonesa, se ha situado en 1.852 euros, el máximo en los últimos diez años. “Va moderándose su intensidad de crecimiento. No podemos seguir manteniendo niveles intensos en crecimiento del precio de la vivienda. Nos permitirá tener una reducción de compraventas más moderada. Uno de los mayores enemigos que podíamos tener era un incremento del precio y no es previsible que ocurra”, ha detallado Fabra.

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