Según los datos de Asafre, esta riada extraordinaria dañó más de 50.000 hectáreas en toda la cuenca del Ebro, unas 20.000 de ellas en Aragón

Los afectados por las riadas del Ebro han lanzado un contundente mensaje de hartazgo y hastío. Un año después de la última crecida extraordinaria, desde Asafre han denunciado la falta de apoyo de la administración y han exigido a los gobiernos de Aragón y de España a que abonen las ayudas a las que se comprometieron con los vecinos de las localidades ribereñas, además de cumplir con los plazos para salvar unas economías que, aseguran, se encuentran “seriamente dañadas”.

No en vano, los portavoces de esta asociación consideran que se trata de un problema de fondo, más allá del retraso en los pagos, que es que “en cada riada sale una orden diferente”. Por ello, su secretario general, Luis Pardo, ha demandado un “protocolo” que determine cómo indemnizar los daños de cada crecida. “No es de recibo que la riada sea en diciembre, la orden se publique en agosto, el mes menos lectivo, y con una serie de condiciones que son imposibles de cumplir y que en octubre exijan que las obras estén realizadas”, ha expuesto.

En concreto, según los datos de Asafre, esta riada extraordinaria dañó más de 50.000 hectáreas en toda la cuenca del Ebro, unas 20.000 de ellas en Aragón, con unos 80.000 profesionales y vecinos afectados en la Comunidad. “No nos sentimos representados por estos responsables políticos. Ha pasado un año sin recibir nada. Hemos hecho papeles, administración… Es vergonzoso. Se les tendría que caer la cara de vergüenza a los dirigentes. Hemos llegado al mes 12 de la postriada sin recibir nada”, ha aseverado el presidente de Asafre, Alfonso Barreras.

Además, desde Asafre han abierto la puerta a emprender acciones legales contra los responsables políticos “con nombres y apellidos” de la gestión del agua, que serían, principalmente, la presidenta de la CHE, María Dolores Pascual, y el consejero de Agricultura, Joaquín Olona. “Estamos barajando y tenemos reuniones sobre cómo iniciar un proyecto con una asesoría jurídica. Nos tenemos que preparar con un buen equipo. Todo irá orquestado y argumentado con actuaciones para concretar el problema y la solución, con nombres y apellidos”, han remarcado Barreras.

El pico máximo de esta riada entró en Aragón en la madrugada del 13 de diciembre, aunque fue previamente, en las localidades navarras de Arga, Castejón o Tudela donde dejó las principales inundaciones. En Novillas, el caudal alcanzó los 8,48 metros de altura, superando el récord de 2015, lo que obligó a desalojar a unos 55 vecinos.

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