Una vuelta a los locos años veinte, aquellos en los que la Estación de Canfranc era un ir y venir de pasajeros y se alzaba como una de las infraestructuras más bonitas de Aragón. También una vuelta al pasado todavía más pasado, concretamente al siglo XIII cuando tuvo lugar la más bella historia de amor jamás contada, la de los Amantes de Teruel. Este jueves Aragón ha hecho un viaje en el tiempo en Fitur, la Feria Internacional de Turismo, y ha mostrado toda su riqueza, también a través de la gastronomía pues el jamón de Teruel y el vino del Somontano no han parado de atraer paladares nacionales e internacionales durante toda la jornada.

Dos tonalidades de verde combinaban con otras dos de marrón en los nuevos uniformes del hotel de Canfranc. Diseñados por Nacho Lamar, han sido más de veinte conjuntos diferentes los que han acercado a los asistentes de Fitur al nuevo hotel de Canfranc, que abrirá sus puertas el próximo 24 de enero. Simulando a los antiguos trabajadores ferroviarios, los diferentes puestos de los trabajadores del hotel se han ido presentando uno por uno. Así, por ejemplo, el botones era el anterior mozo de equipajes y el jefe de recepción el antiguo jefe de estación. Todos perfectamente equipados han invitado a los asistentes a visitar el nuevo hotel que ya se alza sobre una de las arquitecturas más emblemáticas de Aragón.

Y de una joya patrimonial a la historia de amor más bella jamás contada en Teruel. Los mismísimos Isabel y Diego han dado un salto en el tiempo y han viajado del siglo XIII a Madrid para mostrarle al mundo que su amor absoluto y pasional «vale más que todas las cosas del mundo». Al menos así se lo ha dicho Isabel y Diego a pesar de haberle negado un beso antes de su partida a la guerra. «Las bodas de Isabel de Segura» se han promocionado en Fitur y han animado a los asistentes a acercarse a la capital turolense del 16 al 19 de febrero.

Y es que, «aunque todo el mundo sabe cómo acaba la historia hay que venir a Teruel a sentir la magia del amor», tal como ha dicho la alcaldesa de la ciudad, Emma Buj, quien también ha aprovechado para recordar que la capital turolense es «arte, patrimonio, historia y cultura». Y en cuestión de arte, el Mudéjar es la máxima representación y por ello se ha llevado una mención especial en el stand de Aragón. Y por eso también los asistentes han podido disfrutar de él en la experiencia inmersiva 360º del stand junto a otros de los tres bienes catalogados por la Unesco como Patrimonio Inmaterial.

Y así, entre copas de vino del Somontano, queso de Huesca y jamón de Teruel, showcookings y apps innovadoras sobre rutas literarias, Aragón se hacía ver en Fitur con la intención de hacerlo más fuerte mañana.

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