Gente en el pasillo del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza en la noche de los investigadores
En las Zonas de Experimentos de las tres ciudades el personal científico ha utilizado el ensayo, la demostración o el juego para fomentar la participación activa del público

La acogida de la Noche europea de los investigadores de la Universidad de Zaragoza en las tres capitales aragonesas no ha podido ser más decidida, con cerca de 5.000 asistentes. Las imágenes de cientos de personas este viernes por la tarde en la plaza de Navarra y el Casino de Huesca, en la plaza del Torico y del Museo Provincial de Teruel y en el Paraninfo y en las calles de Zaragoza con diversos paseos científicos y visitas al museo de Ciencias Naturales, demuestran que la ciencia y la investigación que se realiza desde el campus público aragonés importa y mucho.

En esta edición, 180 investigadores (de los que 116 son mujeres) han ofrecido charlas y experimentos a través de 90 actividades, dentro de su proyecto #G9Missions, a través de un consorcio integrado por el Grupo 9 Universidades (G-9).

En las Zonas de Experimentos de las tres ciudades el personal científico ha utilizado el ensayo, la demostración o el juego para fomentar la participación activa del público para entender procesos económicos, simular ser cirujanos o forenses, crear hologramas y personajes virtuales, comprender la estructura de las macromoléculas o las paradojas de la percepción, medir el tiempo, mirar lo que no vemos de un cuadro, valorar el patrimonio geológico, observar microorganismos y bacterias, entender cómo funcionan la electricidad, un código secreto o un robot, grabar un monotipo, simular la mecánica de los fluidos, visualizar el proceso digestivo o los procesos de contaminación, conocer nuestro estado físico o jugar con las matemáticas.

Mientras las charlas impartidas este año en la Noche Europea de los Investigadores e Investigadoras han permitido a los asistentes abordar temas de suma importancia, actualidad e interés, que van desde el diagnóstico y tratamiento del cáncer y otras enfermedades hasta la arquitectura de las ciudades inteligentes, pasando por la economía circular, la alimentación y el origen de lo que comemos, el reciclaje de vehículos, la filosofía y los robots, las tecnologías del habla, la matemática diaria, la sostenibilidad, los rayos cósmicos y las estrellas, la eterna juventud, el arte sonoro y los entornos virtuales, la artesanía, el lenguaje de la naturaleza o las posibilidades educativas del cine documental.

En Huesca, además, las charlas breves, se ha hecho hincapié en que la capa que hay bajo nuestros pies, la tierra, sostiene nuestro futuro. De las estrellas le llegan los elementos químicos. Existen géneros de plantas modelo que son como cajas de herramientas para la experimentación de cara a mejorar ese futuro. Las ciencias sociales nos ayudan a entender la dinámica de consumos perjudiciales para la salud. El ejercicio físico contribuye a la eterna juventud. Los dioses y los robots, la filosofía y la tecnología están más cerca de lo que creemos. Pero además estas ideas se han podido experimentar para preservar la salud del suelo, viajar al interior de una planta, catar a ciegas mediante estimulación sensorial o jugar en la calle con las matemáticas.

En la capital turolense, se ha hecho hincapié en que desde las Artes es necesaria la reflexión sobre los conflictos bélicos, usando distintos paisajes sonoros que permiten esculpir el espacio. También desde el arte se ha acercado al asistente a nuevas formas de interacción con mundos virtuales, y se ha mostrado el diálogo entre lo real y lo virtual, así como entre la artesanía y la tecnología. Asimismo, se ha mostrado cómo esa realidad virtual se enfoca, con esperanza, a la salud. Y en la práctica se ha podidos experimentar con el patrimonio geológico, usando técnicas artísticas de grabado, además se mostró la dinámica de fluidos mediante sistemas computacionales.

En el Paraninfo de Zaragoza se pudo disfrutar de experimentos, paseos científicos (matemáticos, geológicos y arquitectónicos) por la ciudad, charlas breves, juegos infantiles, un escape room de intercomprensión lingüística (proyecto UNITA), visitas al museo de Ciencias Naturales, entrega de dientes de leche al ratoncito Pérez para colaborar con una investigación con el Cenieh (Burgos); conversaciones teatralizadas de Santiago Ramón y Cajal y Andresa Casamayor (representados por los actores J. J. Sánchez y Encarni Corrales) junto a los investigadores Alberto Jiménez Schuhmacher y Raquel Villacampa, respectivamente, entre otras muchas actividades. Precisamente, Cajal y Casamayor recibieron a una comitiva institucional, encabezada por el rector José Antonio Mayoral, la vicerrectora Rosa Bolea, el director general de Investigación e Innovación Ramón Guirado, la vicealcadesa Sara Fernández y el responsable del Proyecto UNITA, Paco Beltrán.

El evento se cerró en Zaragoza con la actuación del grupo de investigadores monologuistas RISArchers en la sala Paraninfo, presentada por Encarni Corrales, David Angulo y Marisol Aznar, de Oregón TV, en la que el rector de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral, catedrático de Química Orgánica, se estrenó con un monólogo, junto a otros compañeros, tras participar en el último taller de monólogos científicos de Unizar, con el respaldo de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia e Innovación.

NOTICIAS DESTACADAS