Los vecinos a menudo no se dan cuenta de que están creando un problema con su comportamiento, lo cual no significa que su forma de actuar se deba a una mala voluntad hacia ti. Por ello, actuar con buenos modales es la base para una comunicación interna eficaz en toda comunidad de vecinos.

Acércate de nuevo a tu vecino para hablar de lo que te está ocurriendo y cómo te está afectando que continúe la misma situación. Llegados a este punto, y si lo consideras necesario para hacerle ver la seriedad del asunto, puedes incluso enseñarle un informe médico que confirme tu alergia severa a los gatos. Acompaña el gesto con una conversación en un tono más serio, donde tome conciencia de que no se trata de un tema de gustos, sino de salud.

Planteado de nuevo el problema, pacta con él qué solución vais a llevar a cabo para que esta situación con su gato no se repita.

Mi consejo: Hacer entender la molestia desde una actitud de calma es importante para conseguir buenos resultados.

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