Muchas veces no se puede evitar que lo que hacen los demás nos afecte negativamente, pero sí se puede aprender a gestionar las emociones para no caer en espirales dañinas. Más que de personas tóxicas, es más acertado hablar de relaciones o vínculos tóxicos, y éstos pueden darse en cualquier ámbito del plano social, incluido el familiar.

Es importante que, antes de nada, tu madre analice el origen de ese dolor que le hace somatizar y enfermar. Podéis platearos hablar con tu tía y explicarle, desde el cariño y la comprensión, que trate de no contarle sus problemas ya que a tu madre le afecta considerablemente y ese tipo de relación no les beneficia.

Distanciarse supone tomar conciencia de lo que nos hace daño y no dejar que interfiera excesivamente en nuestra vida. No se trata en absoluto de ser pasivos ante los demás, sino más bien de alejarse de quien nos influencia negativamente, o de aprender a poner límites a la relación ya establecida.

Mi consejo: Con algunas personas más que con otras necesitamos esta toma de distancia, que nos permite conectar con nosotros mismos y estar en paz.

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