Muchos padres no saben qué hacer cuando un hijo les pide demasiados «favores económicos». Los padres deben analizar cuidadosamente si es una buena idea prestar dinero cuando realmente no es por una necesidad justificada, sino que más bien el fin es costear caprichos.

Es normal que, si los padres tienen posibilidades económicas, de vez en cuando den a los hijos algún que otro empujón económico, siempre y cuando esta ayuda no sea prohibitiva para ellos y que los hijos tengan la madurez requerida para aprovechar y apreciar la oportunidad que reciben. Como no parece ser el caso de tu hermano, convendría que tuvieras una conversación con tus padres para hacerles ver que el hecho de dar dinero a tu hermano repetidamente, sin ninguna necesidad, puede traer consecuencias negativas, especialmente para él. Si él no conoce el valor del esfuerzo, del trabajo, del aprendizaje, del orden, y del dinero, todo lo que hagan por él deberán seguir haciéndolo hasta el final de sus días, porque no tendrá ninguna necesidad de aprender.

El mejor regalo que los padres pueden hacer a sus hijos es ser independientes por ellos mismos el mayor tiempo posible.

Mi consejo: A veces una sola conversación nos lleva al entendimiento y pone las cosas en su sitio. Es cuestión de fortaleza por parte de los padres, entendiendo que poner límites es la mejor inversión en educación que le pueden dar a su hijo.

NOTICIAS DESTACADAS