Experimentar cambios emocionales es algo normal y habitual en las personas. Sin embargo, cuando los cambios de humor son repentinos o extremos, y además no sabemos manejarlos o gestionarlos de una forma adecuada, estos acaban interfiriendo en el trato con las personas que nos rodean.

Existen diversas razones por las que una persona puede experimentar cambios de humor repentinos, como son el estrés, cambios drásticos en nuestra vida, alteraciones en el sueño y en la alimentación, abuso de sustancias, tratamientos farmacológicos, así como por alguna dolencia o enfermedad, tanto física como mental.

En este sentido, si creéis que ha llegado a una situación preocupante, es importante que habléis con él, preguntarle cómo se encuentra y hacerle ver cómo su actitud está afectando a su entorno familiar. Transmitirle que no está solo y que puede contar con vuestro apoyo para buscar ayuda y tratar de cambiar el rumbo de su actitud.

Mi consejo: Experimentar muchos cambios de humor es señal de que algo en la vida del que los padece no está yendo bien. Por ello, identificar este problema y solicitar ayuda debe ser una prioridad.

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