La concejal de Igualdad, María Antoñanzas, ha presidido el acto institucional de los 40 años de políticas municipales por la igualdad de género

Zaragoza ha conmemorado este martes 40 años de políticas municipales por la igualdad de género, que han contribuido a hacer de la capital aragonesa una ciudad más igualitaria, más diversa y más inclusiva.

El salón de recepciones del Consistorio se ha llenado de autoridades y representantes de la sociedad aragonesa, que han querido celebrar la efeméride junto a la corporación municipal, encabezada por el alcalde, Jorge Azcón, y todas las concejales predecesoras que han ocupado el cargo, desde María Arrondo (1979-1987) hasta la actual responsable María Antoñanzas.

Antoñanzas ha destacado que la situación actual de Zaragoza es mejor que hace unos años en materia de igualdad y que las grandes líneas de actuación de su política se centran en la empleabilidad y la formación para la igualdad de oportunidades y la atención a la diversidad sexual y al colectivo LGTBI, además del programa de atención a la violencia de género.

PREGUNTA.- ¿Es Zaragoza una ciudad mejor en materia de igualdad que hace años?
RESPUESTA.- Sin duda. Zaragoza es hoy más igualitaria, más diversa y más inclusiva que antes. Podemos decirlo abiertamente y enorgullecernos. Para poner en valor esto hay que poner en contexto que venimos de políticas de igualdad, que nacieron en el Ayuntamiento en 1962. Años en los que hablábamos de amas de casa, talleres y primeros cursos. Es importante reconocer todo lo que se ha hecho antes. Hoy nos encontramos en una situación distinta.

P.- ¿De cuál de sus políticas por la igualdad de género está más satisfecha?
R.- He aprendido mucho en tres años que llevo en el Ayuntamiento. De lo que estoy más orgullosa es de trabajar para poner políticas que limiten la violencia contra la mujer. Hemos puesto en marcha las primeras ayudas para pagar el alquiler de la vivienda a las mujeres supervivientes de la violencia machista.

POLÍTICAS CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO

P.- ¿En qué consisten?
R.- Se les ayuda a que paguen el alquiler y la hipoteca de sus casas. Hemos puesto en marcha dos nuevos pisos de atención a todas las mujeres más vulnerables que pasan por esta situación. También tenemos una atención psicológica nueva a todas las víctimas de agresiones sexistas. Me quiero quedar también con todo este impulso de sensiblización que se hace con la sociedad y esos programas educativos porque hay que llegar a los más jóvenes.

P.- Otro de los pilares de su programa es la diversidad afectivo-sexual.
R.- Es muy importante. Colaboramos con todas las entidades del colectivo LGTBI impulsando programas culturales como Zineentiendo, los Juegos del Cierzo… Siempre van a tener al Ayuntamiento apoyando. Hemos puesto una nueva línea de atención pionera en el Ayuntamiento en lo que se refiere al colectivo LGTBI de atención a todas aquellas víctimas de delitos de odio por homofobia. Una atención que llega también a los familiares y también a personal educativo.

CASA DE LA MUJER

Antoñanzas ha defendido el papel de la Casa de la Mujer en la lucha contra la violencia de género

P.- Una de las funciones más destacadas para erradicar la violencia de género está en la Casa de la Mujer, ¿cómo está funcionando?
R.- Una mujer víctima de la violencia de género no solamente necesita un alojamiento, sino que necesita una atención integral para poder salir de la violencia vivida. Ahora mismo, desde el Consistorio ofrecemos un servicio íntegro que aborda todos los aspectos con un equipo de psicólogas, trabajadoras sociales, una asesoría jurídica y una orientación laboral. Es algo en lo que tenemos que seguir trabajando porque lamentablemente la violencia de género la tenemos con nosotros, y vamos a seguir de frente contra ella. Rechazamos y condenamos a los agresores y vamos a seguir ahí.

P.- ¿Qué hitos destacados ha habido en estos 40 años de políticas de igualdad?
R.– El hito fundamental ha sido arrancar. En 1962 estábamos hablando de cursos para amas de casa fundamentalmente. Se pusieron en marcha unos talleres que promovían que saliera la mujer de casa y para facilitar la incorporación y participación de la mujer en la vida pública y privada. A nivel educativo en 1985 se pusieron en marcha cursos para algo tan básico como la consecución del Graduado Escolar. A partir de ahí ya se ha ido subiendo y se fueron poniendo programas para facilitar el acceso de las mujeres a la Universidad. El porcentaje fue de un 65% de mujeres las que consiguieron entrar con esos cursos. Estos hitos informativos son importantísimos.

P.- ¿Queda todavía mucho por hacer?
R.- Nos queda un largo camino. Tenemos que incidir en la educación y en la formación. Evitar techos transparentes en nuestro desarrollo profesional. Tenemos que seguir en más programas para conseguir esta igualdad efectiva. Y es que en la igualdad efectiva todavía nos falta un poco. Todos y cada uno de nosotros normalizamos muchos estereotipos y clichés que debemos eliminar de nuestros pensamientos.

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