Foto de Germán Roda
Germán Roda ha hecho el documental "Fleta tenor mito"

Antes de enamorarse de Miguel Fleta, el director y guionista Germán Roda (Granada, 1975) solo conocía del aragonés que fue un buen tenor. No conocía que en los mentideros y en los bares del primer tercio del siglo XX en España solo se oía el nombre de aquel joven que nació en el pequeño municipio de Albalate de Cinca (Huesca) en una familia muy pobre, y que con más de cinco años no sabía casi leer ni escribir. Cantar sí sabía aunque de eso se daría cuenta más tarde cuando tras perder un certamen de jota en Zaragoza decidió probar suerte en el mundo de la ópera. Y quizás entonces la suerte la tuvo la lírica.

Fue el primer tenor en interpretar el Nessun Dorma por petición del propio Puccini con el que tuvo algún rifirrafe e incluso el propio Alfonso XIII pidió verlo debutar en el Real de Madrid cuando su nombre todavía no sonaba con fuerza. Luego llegó el éxito, las comidas con los regentes, la fama desmedida y las comparaciones con Caruso, las Tosca en La Scala de Milán y las Carmen en el Metropolitan de Nueva York.

Y esa vida fascinante deslumbró todavía más a Roda y le hizo embarcarse en la elaboración del documental «Fleta tenor mito» que se preestrena este martes en los cines Palafox y que se podrá ver en Aragón TV el próximo miércoles 21 de diciembre, a las 23.20 horas, y el 5 de febrero en el programa Imprescindibles de RTVE, a las 21.30 horas. Un retrato de un artista como pocos ha habido en España, de un hombre que se comió la vida muy rápido porque no entendía otra manera de hacerlo y que murió a los 40 creando un mito.

PREGUNTA.- ¿De dónde nace este interés por contar la vida de Fleta?
RESPUESTA.- Nace de ver una exposición en Zaragoza y del libro escrito por Alejandro Martínez y Sergio Castillo “Miguel Fleta. El hombre y el mito”, porque de repente vi a un Fleta que no era lo que me habían contado.

Yo sabía que fue un buen tenor y algunas cosas un poco más oscurillas relacionadas con la ideología y con su muerte… Pero de repente te pones a investigar y descubres que fue el mejor tenor del mundo durante ocho años, que ha influido a tantos tenores y que tuvo una vida absolutamente apasionante y me sorprendí muchísimo. Entonces pensé que no se había contado la vida de este hombre como realmente merecía su talla artística y decidí hacer el documental porque igual que a mí me había fascinado y sorprendido su historia otras personas también podían sentir lo mismo.

P.- ¿Puede contarnos algo de esa vida apasionante?
R.- La historia del Teatro Real de Madrid que estaba de capa caída y de repente como Miguel Fleta empezó a triunfar fuera en Italia se fijaron en él aunque nadie en España sabía quién era pues se pensaba que era un artista italiano. Y entonces el teatro le contrató y en un primer momento su función no estaba llena pero en el intermedio empezó a llamar la gente al coliseo y abarrotaron la sala al ver lo que hacía con su voz.

Al día siguiente el propio rey Alfonso XIII dijo que quería ir a ver a Miguel Fleta cantar. Son cosas increíbles que convierten su vida en fascinante. Tú lo lees y te parece como de película y vas investigando, cada vez a más y más, y tiene los ingredientes de una buena historia. De pasar de un pueblo pequeño de Huesca (Albalate de Cinca) y ser el hijo de una familia muy pobre y apenas saber leer y escribir a acabar hablando cuatro idiomas, triunfando en La Scala de Milán o en el Metropolitan de Nueva York. La historia de Fleta es de cero a todo y luego otra vez casi a cero.

Esta mañana ha tenido lugar la presentación del documental

P.-En los mentideros y los bares de primera mitad del siglo XX el nombre de Miguel Fleta se oía allá donde iba e incluso algunos teatros de Barcelona paralizaron su programación para oír al tenor por la radio. Sin embargo, a pesar de ser un personaje reconocido parece que no ha trascendido demasiado, ¿por qué?
R.-Fleta era reconocido y admirado en el mundo de la lírica y de hecho el mejor tenor del mundo en la actualidad, Javier Camarena, dice que aprendió mucho de él y que era uno de sus grandes maestros. Pero es cierto que fuera de la lírica empieza a estar el problema porque efectivamente no ha llegado tanto lo que era Miguel Fleta. Creo que ha tenido que ver que muriera en plena Guerra Civil, en 1938, que lo hiciera muy joven y también que se encontrase en medio de los dos bandos. Primero fue monárquico, luego republicano y acabó siendo falangista. Entonces creo que eso no le hizo bien porque lo personal camufló la figura del artista y lo que repetimos en el documental es que no es la ideología política de un artista lo que debe importar y analizarse.

«La ideología política de Fleta camufló su personalidad artística»

P.- Miguel Fleta perdió en el Certamen Oficial de Jotas El Pilar de 1917 pues el jurado alegó que no era jotero. ¿Todo pasa por algo?
R.- ¡Claro! Lo peor que hubiera pasado para la humanidad y para Fleta habría sido ganar ese certamen. Posiblemente se hubiese convertido en un gran jotero y allí se habría quedado. Lo mejor que pudo pasarle fue no ganarlo y que su familia le dijese que si le gustaba la música debía marchar a formarse a Barcelona, concretamente a la Escuela del Liceo. Allí conoció a Luisa Pierrick que ahora que está tanto en boga esas mujeres que cayeron en el olvido, pues fue ella la que transformó a un chaval de 18 años con poca cultura en una gran estrella mundial. Y esas fueron las tres cosas que marcaron un antes y un después en la carrera de Miguel Fleta.

P.- Fue tan popular que dio su nombre a camisas, zapatos, sombreros, a un teatro de Zaragoza y hasta a helados. ¿Era Fleta consciente de su fama?
R.- Al principio no, pero luego sí porque tenía una vida fascinante. Se iba a comer con el rey, le llamaba la prensa, se codeaba con amistades importantes, era el artista mejor pagado de España en una época en la que los más importantes eran los toreros y él, así que sí que era consciente de que tenía fama porque daba muchísimos conciertos en diferentes lugares del país y del mundo y eso lo hacía muy poquita gente en ese momento.

Decían que era el nuevo Caruso y esta fama también creo que hizo que tuviera una carrera tan corta porque hizo tantos conciertos y se expuso tanto que él sabía que no se estaba cuidando la voz y el cuerpo como necesitaba así que el éxito tan grandioso que tuvo también fue uno de los puntos que hizo que su carrera se acabase tan pronto.

P.- Fue considerado uno de los mejores tenores de la época y Puccini le llamó para interpretar el Nessun Dorma. ¿Es allí donde nace el mito?
R.- Es allí absolutamente. Tú hablas con cualquier persona y aunque no sepan de ópera y estén muy alejados del mundo lírico conocen el Nessun Dorma. Posiblemente la versión de Pavarotti y la de Plácido Domingo pero cuando se enteran de que el primero fue Miguel Fleta y porque le llamó el propio Puccini que no estando contento con él y habiendo discutido, tuvo que reconocer que era el mejor tenor del mundo, eso es algo muy grande. Estamos hablando del aria más importante de la historia de la ópera y algo que han conseguido muy pocos artistas en el mundo de la música y de la historia del arte en general. Tenemos muy pocos artistas españoles que hayan sido los mejores en su disciplina y Miguel Fleta es uno de ellos.

«Fue el primer tenor en interpretar el aria más importante de la historia de la ópera por petición del propio Puccini»

P.- ¿De dónde viene esa enemistad entre Fleta y Puccini?
R.- En esa época Puccini era el artista más codiciado, la persona más famosa y que más dinero tenía, era el compositor de turno, ¿no? Era increíble porque había otros pero no le llegaban a la altura entonces él hacía y deshacía. Entonces fue a Viena a ver una de las obras de Miguel Fleta, creo que era un Tosca, y entonces observó lo que hacía diferente al tenor, que era la forma de interpretar, la forma de frasear y de alargar las notas, la orquesta iba por un lado y él lo seguía y aguantaba las notas porque tenía voz para eso.

Puccini lo vio y le dijo algo así como que lo había hecho muy bien y tenía una gran voz pero que no lo había interpretado tal cual él lo había escrito. Le vino a decir también que él era el rey del mundo y que Fleta solo era alguien que estaba empezando. Fleta le contestó entonces que él consideraba que esa era la forma de interpretarlo y por eso tuvieron varios desencuentros y peleas con él y con Toscanini. Pero el público se volvía loco con Fleta y le daban la razón. Unos años después cuando se murió Puccini y tuvieron que acabar Turandot a Toscanini no le quedó más remedio que llamar a Fleta a pesar de que no le cayese bien pero es que era el mejor del mundo y no había más.

P.- Fleta fue el mejor tenor del mundo en su época y Javier Camarena y Pedro Lavirgen lo son en la actualidad. Ahora participan en el documental. ¿Cómo ha sido su relación con Fleta?
R.- Empezando por Pedro Lavirgen la historia es muy bonita porque ha sido un tenor grandioso, ahora ya retirado, al que le ha pasado un poco como a Fleta y es que no ha tenido el suficiente reconocimiento. Y lo bonito es que él decidió ser tenor escuchando una canción de Fleta porque al escucharla dijo que nunca había sentido tanto. Y en el caso de Javier Camarena, hoy el mejor tenor del mundo, cuenta que siempre ha tenido como referentes a Fleta y a Kraus o sea que el mejor tenor del mundo tenga como referencia a Fleta ya lo dice todo.

P.-¿Ha descubierto algo sorprendente que no sabía de Miguel Fleta?
R.-Lo que más me ha llamado la atención es que él, de alguna manera, sabía que no estaba cuidando su voz como debería, pero es que no podía parar. Cuentan que los bises de sus conciertos, muchas veces, duraban más que el propio concierto y que en una ópera de tres horas luego había un bis de otras tres o más. Él quería al público y daba más y más, y era su forma de vivir la vida.

Era un hombre que se comió la vida muy pronto, entonces eso va más allá de lo artístico porque Miguel Fleta sabía que era el mejor y precisamente por eso lo daba todo. Quizás por eso tuvo una carrera de ocho años y no una de 20 porque no paró nunca. Aunque eso tenemos que agradecérselo porque si hubiesen sido 20 años seguramente no habría trascendido. Él tenía un don que era su voz pero en lo personal lo daba todo y al darlo todo y al expresar de esa manera en la que cantaba nos ha dejado un legado para siempre.

«Fleta tenía un don que era su voz y en lo personal lo daba todo»

P.-¿Algún momento especialmente emocionante en la elaboración del documental?
R.-Una de ellas fue con Javier Camarena cuando yo le pregunté si podía explicar qué era un filado, que era lo que hacía Fleta con las notas. En vez de hacerlo con palabras cantó «La donna è mobile» de Verdi de las dos maneras, primero como se escribió en la partitura y luego como lo hacía Fleta. Y en ese momento a todos se nos erizó la piel porque el mejor tenor del mundo estaba alargando las notas como lo hizo en su día el mejor tenor del mundo. Otro gran momento fue cuando encontramos unas imágenes inéditas de Fleta en Budapest que no aparecen en ninguno de los libros ni bibliografía que hemos estado consultando durante más de dos años. Fue emocionante porque por primera vez se ven esas imágenes en las que aparece el tenor saliendo de un hotel en Budapest y creo que el documental tiene ese sentido, ¿no? El enseñar imágenes y material que se quedan ahí para siempre, para las nuevas generaciones.

P.-Dice Alejandro Martínez, el escritor del libro que inspiró este documental, que Fleta fue dueño de una voz escogida entre millones y que era capaz de hacer cualquier cosa con ella. ¿Es difícil hacer un documental sobre alguien tan mitificado?
R.- Es difícil porque te tienes que poner al nivel del personaje. Tú no te puedes poner a contar la historia de alguien tan grande sin más, por eso yo me puse el listón muy alto. Hemos pretendido emocionar como emocionaba Fleta con sus canciones y creo que lo hemos conseguido porque la gente que ya lo ha visto nos transmite su emoción.

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