Brigadistas forestales trabajan ante un incendio forestal | Foto: Miteco

Este año es el peor de la última década en siniestros forestales en España, puesto que en lo que va de 2022 se han calcinado casi 170.000 hectáreas -algo más del triple respecto a la media de la última década- y se han declarado 43 grandes incendios, según los datos provisionales proporcionados por las comunidades autónomas al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Esos datos, a los que ha tenido acceso Servimedia, indican que desde el 1 de enero hasta el 7 de agosto de este año han quedado arrasadas por el fuego un total de 168.738,63 hectáreas, cuando la media del decenio es de 54.381,00, lo que supone 3,1 veces más en relación al promedio de la década.

El de 2012 es el segundo en el ranking de superficie calcinada entre el 1 de enero y el 7 de agosto (157.455,93 hectáreas), y el de 2017 ocupa el tercer puesto (78.605,07). En cambio, 2013 se mantiene como año de la década con menos superficie calcinada por las llamas (25.658,13).

Además, en lo que va de año se han producido 43 grandes incendios forestales (es decir, los que queman más de 500 hectáreas), cuando hubo 25 en 2012, 17 en 2017 y 13 en 2021. La media de la década es de 11.

Entre enero y la primera semana de agosto se registraron 7.234 siniestros forestales, de los que 2.298 fueron incendios (que arrasaron al menos una hectárea) y 4.936 conatos (con menos de una hectárea quemada).

De las hectáreas arrasadas, que abarcan un 0,607% del territorio nacional, un total de 10.509,36 corresponden a vegetación herbácea (pastos y dehesas) y el resto a vegetación leñosa, concretamente 78.611,08 hectáreas de matorral y monte abierto, y 79.618,18 de superficie arbolada.

Zonas geográficas

Por otro lado, el noroeste peninsular (Asturias, Cantabria, Galicia, País Vasco y las provincias de León y Zamora) ha concentrado un 45,17% de los incendios y conatos forestales en lo que va de año, mientras que el resto de los siniestros se han repartido entre las comunidades interiores (concretamente, las provincias de las regiones no costeras, salvo León y Zamora), con un 37,37%; el área mediterránea, con un 17,09%; y Canarias, con un 0,37%.

En cuanto a la superficie forestal arrasada por el fuego, el 51,08% pertenece al noroeste; un 36,62% a las comunidades interiores; un 10,68% al área mediterránea; y un 1,63% a Canarias.

La mayor cantidad de superficie arbolada arrasada por el fuego se ha producido en el noroeste (43,45%), por delante de las comunidades interiores (40,36%), el área mediterránea (12,75%) y Canarias (3,44%).