Pedro Sánchez reunido con el rey de Marruecos. Foto de Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación mantiene oculta la carta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, envió el 14 de marzo al rey de Marruecos, Mohamed VI, para mostrar su apoyo a su propuesta de autonomía del Sahara Occidental.

En respuesta a una petición cursada por Servimedia a través del Portal de Transparencia, para obtener una copia digital o el contenido íntegro de la misiva, el director del Gabinete del Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Diego Martínez Belío, ha señalado que, “con carácter general, las comunicaciones entre el Gobierno de España y otros Estados quedan dentro de los motivos de denegación recogidos en el artículo 14 de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno, siendo de especial aplicación al presente caso los recogidos en los apartados c) y k)”.

Martínez Belío ha añadido que “cabe incidir además en el carácter reservado de estos documentos, que se justifica por la necesidad de evitar el perjuicio en las relaciones exteriores y la confidencialidad en la toma de decisiones políticas”. Además, ha subrayado que “en este tipo de documentos se reflejan valoraciones y posiciones políticas sobre la situación de otros países, cuya eventual publicidad provocaría reacciones en terceros países, y podría poner en riesgo la relación bilateral con los gobiernos extranjeros”. Por todo ello, ha concluido, “se considera que el carácter reservado de estos documentos está justificado”.

Además, ha apuntado el jefe del Gabinete de José Manuel Albares, “en el caso concreto de la carta de 14 de marzo que el presidente del Gobierno envió al Rey de Marruecos esta es de conocimiento público”.

Con el último argumento ha rechazado la solicitud cursada por Servimedia y ha emplazado a considerar fiable la filtración realizada primero por Rabat de algunos extractos de la carta de Sánchez y la versión posteriormente publicada por el diario ‘El País’, que por sus faltas ortográficas y errores puso en duda hasta en el cargo del jefe de la Cancillería. Por otra parte, según informaba el citado rotativo, la carta original fue escrita en francés. Su texto íntegro, que sirvió para reestablecer las relaciones con Marruecos, es el que todavía oculta Exteriores.

Ruptura y giro histórico

Marruecos llamó a consultas a su embajadora en España, Karima Benyaich, a mediados de 2021 como muestra del rechazo de Rabat a la acogida en un hospital de Logroño al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. La tensión diplomática entre ambos países se vio agravada por la relajación de los controles fronterizos propiciado por las autoridades marroquíes que desembocó en la entrada en Ceuta de más de 8.000 inmigrantes.

El 18 de marzo de 2022, el Gabinete Real marroquí desveló en un comunicado que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, había remitido una carta al rey Mohamed VI en la que aseguraba que España consideraba la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007 para el Sahara Occidental como «la base más seria, creíble y realista para la resolución de esta disputa».

Tras la filtración unilateral de Rabat, el Gobierno se vio obligado a reaccionar por su cambio de postura sobre el Sahara tras 47 años y confirmó el inicio de una «nueva etapa» diplomática con Marruecos, que el presidente, Pedro Sánchez, sellaría con un viaje a Rabat.

El Ejecutivo difundió un comunicado en el que señalaba que la nueva etapa estaría «basada en el respeto mutuo, el cumplimiento de los acuerdos, la ausencia de acciones unilaterales y la transparencia y comunicación permanente».

Cinco días después de que Marruecos filtrase extractos de la carta de Sánchez al monarca marroquí, el diario ‘El País’ publicó la supuesta misiva completa enviada por el jefe del Ejecutivo, en una traducción del francés con evidentes errores ortográficos.

Finalmente, el 7 de abril de 2022, el rey Mohamed VI recibió al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el Palacio Real de Rabat, en un encuentro con el que ambos sellaron la nueva relación entre España y Marruecos tras el cambio de postura sobre el futuro del Sahara.

La reacción de Argelia

A raíz del acercamiento de Madrid y Rabat, y sobre todo tras el cambio de postura sobre el Sahara, el 8 de junio Argelia anunció la suspensión «inmediata» del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación que firmó el 8 de octubre de 2002 con España.

La Presidencia de la República de Argelia, país aliado tradicional del Frente Polisario, señaló en un comunicado que “la actitud del Gobierno español (sobre el Sáhara) vulnera la legalidad internacional que le impone su condición de potencia administradora y dificulta el trabajo de Naciones Unidas y del nuevo enviado personal del secretario general”.

Previamente a este movimiento, Argelia había retirado a su embajador en España, Said Moussi, que este mismo mes de agosto ha sido designado nuevo embajador extraordinario y plenipotenciario ante Francia.

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