La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, sentada en una mesa de cristal. Detrás, bandera de España y la Unión Europea en un fondo gris.
Se dirigirá a contribuyentes con una riqueza neta superior a los tres millones de euros y se crearán tres tramos, de manera que quienes tengan una riqueza superior de tres a cinco millones pagarán un 1,7%, entre cinco y diez millones se aplicará un gravamen del 2,1% y por encima de diez millones tributarán al 3,5%

La ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, ha anunciado este jueves que se va a crear un impuesto temporal para fortunas de más de tres millones de euros que se aplicará en 2023 y 2024 y se va a ampliar en el IRPF el salario bruto acogido a reducción fiscal, de 18.000 a 21.000 euros.

En la rueda de prensa para detallar el paquete fiscal, Montero ha comenzado explicando el impuesto a grandes fortunas llamado “de solidaridad”, que se articulará como iniciativa parlamentaria por ser una novedad y no poder incluirse en la Ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE).

Se dirigirá a contribuyentes con una riqueza neta superior a los tres millones de euros y se crearán tres tramos, de manera que quienes tengan una riqueza superior de tres a cinco millones pagarán un 1,7%, entre cinco y diez millones se aplicará un gravamen del 2,1% y por encima de diez millones tributarán al 3,5%.

Según los cálculos de Hacienda, este impuesto afectará a 23.000 contribuyentes, el 0,1% del total, y tiene un potencial recaudatorio de 1.500 millones.

Montero ha matizado que, para evitar la doble imposición, la cuota abonada por estos contribuyentes a través del impuesto de Patrimonio será deducible en este nuevo tributo.

Argumenta que va a “añadir una mayor dosis en esta justicia social” y señaló que en el futuro “tendremos que ponernos de acuerdo” con las comunidades autónomas en el modelo de financiación autonómica de cara ver qué se hace con el impuesto de Patrimonio.

“Si hay acuerdo sobre este debate que hace que este impuesto ya no tenga sentido, el Gobierno siempre es flexible”, según Montero, quien ha añadido que se prevé que este debate lleve más tiempo y de ahí que el nuevo impuesto sea temporal.

CAMBIOS EN EL IRPF

Por otra parte, ha destacado que en Presupuestos sí que se incluirán cambios en el IRPF para rentas del capital más altas y rentas del trabajo más bajas.

En concreto, se aumenta la reducción por rendimientos del trabajo para salarios brutos de 21.000 euros, desde los 18.000 euros en los que estaba el límite, aplicando así ese beneficio fiscal “para el 50% de los trabajadores”, ya que el salario mediano es de 21.000 euros. Esta medida tiene un impacto de 1.881 millones de euros.

Montero ha insistido en que ésta no es una deflactación del IRPF y puso el ejemplo de un trabajador con un sueldo de 18.000 euros que “se ahorrará 746 euros al año” con la propuesta gubernamental frente a los “apenas 23 euros” que se ahorraría si se deflactara el IRPF.

Además, se eleva el mínimo exento de pagar el IRPF de los 14.000 a los 15.000 euros.

Los autónomos también se beneficiarán de cambios en el IRPF, con una rebaja del 5% en el rendimiento neto de módulos, y se eleva del 5% al 7% la reducción fiscal para gastos deducibles “de difícil justificación” en el régimen de estimación directa, afectando a casi millón y medio de autónomos a los que supondrá un ahorro fiscal de 184 millones.

Por otra parte, el Gobierno va a aumentar un punto, del 26% al 27%, el tipo en IRPF sobre las rentas de capital superiores a 200.000 euros, y en dos puntos, hasta el 28%, el tipo para las plusvalías superiores a 300.000 euros.

Esta medida afectará a 17.814 contribuyentes y aumentará la recaudación en 204 millones para 2024.

IMPUESTO DE SOCIEDADES

En Sociedades, Montero ha anunciado una rebaja del tipo nominal del 25% al 23% para empresas que facturen menos de un millón de euros y que serán 407.384 compañías que se ahorrarán 292 millones.

Del mismo modo, se limitará en un 50% la posibilidad de compensar las pérdidas de las filiales en el caso de grupos consolidados, lo que afecta a las grandes empresas. Esta medida se aplicará en 2023 y 2024, supondrá 2.439 millones a recaudar y recaerá sobre 3.609 empresas, el 0,2% de los declarantes de Sociedades. También se articulará como iniciativa parlamentaria, al igual que el impuesto para grandes fortunas.

En total, el Gobierno calcula una recaudación neta de 3.144 millones con todo el paquete de medidas para los dos próximos años.

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