La iniciativa superó con holgura las cinco enmiendas a la totalidad

El Congreso de los Diputados ha rechazado las cinco enmiendas a la totalidad a la proposición de ley del PSOE y Unidas Podemos para reformar la tipificación del delito de sedición, que presentaron el PP, Vox, Ciudadanos, Junts per Cataluña y la CUP.

La iniciativa, propiamente llamada ‘Proposición de Ley Orgánica de transposición de directivas europeas y otras disposiciones para la adaptación de la legislación penal al ordenamiento de la Unión Europea, y reforma de los delitos contra la integridad moral, desórdenes públicos y contrabando de armas de doble uso’, superó con holgura las cinco enmiendas a la totalidad.

La del PP logró 156 votos a favor, la de Ciudadanos 67, la de Vox 54, la de la CUP nueve y la de JxCat solamente seis.

En nombre del PP, el secretario general del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, Carlos Rojas, subrayó que “los delincuentes que desafían a España no pueden ser socios de nadie”. Recriminó así a los socialistas que vayan “por el camino” que deciden ERC y EH Bildu. “Benefician al separatismo porque así se benefician a sí mismos”, enjuició.

En esta línea, el parlamentario del PP acusó a la bancada socialista de promover este cambio en el Código Penal para “mantener a Sánchez un año más en La Moncloa”, además de recriminar al Gobierno que tenga “mucha prisa” en este ámbito y “ninguna” a la hora de modificar la ‘Ley del solo sí es sí’.

Rojas auguró que el PP volverá a gobernar y con ello el delito de sedición volverá al Código Penal, al “igual que la dignidad a la política” española. Por el momento, dijo a los diputados socialistas que “no estaría mal que rompieran alguna vez la disciplina de voto” por “respeto a su país y a sus votantes”.

En “nombre de la tercera fuerza” política, como dijo el propio diputado Javier Ortega Smith, Vox arremetió contra esta reforma que supone el “desprecio más absoluto” a la Constitución Española y abogó por “aumentar” las penas del delito de sedición.

Además, espetó a los independentista catalanes presentes en la Cámara que “renuncien a la nacionalidad española si tanto odian a España”, porque están “cobrando un sueldo y minando y reventando la soberanía nacional desde dentro de las instituciones”. “márchense y déjennos en paz”, demandó Ortega Smith, pero que lo hagan “sin llevarse ni un solo centímetro de nuestro suelo, ni uno solo de nuestros derechos, ni de nuestras instituciones”.

Ortega Smith aseguró que su partido cumple la Constitución y, por tanto, el Reglamento, pero tampoco se quedarán callados cuando se “ataca la nación” o la “soberanía nacional” porque, advirtió, “no hemos venido ni a arrodillarnos ante los terrorista ni a tenerle miedo a los filoetarras y mucho menos a quienes los amparan y los toleran”.

CIUDADANOS Y CATALANES

Por su parte, la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, aseguró que Sánchez pasará a la historia “como el primer y último presidente de España capaz de sustentarse en aquellos que dieron un golpe de Estado hace apenas cinco años” y le reprochó que sea capaz de ponerse “del lado de los golpistas” para “hacer lo que quiere el separatismo”.

A su vez, explicó que el separatismo, entre otros aspectos, quiere que a los funcionarios del Estado que “cumplieron con su obligación” se “les quite del medio”, algo que recordó que “es lo que le pasó a mi compañero, a mi portavoz, Edmundo Bal” que “hizo lo que tenía que hacer y le costó el puesto”.

Según Arrimadas, “nunca nadie ha hecho mejor de conseller que el señor Sánchez para el separatismo”. A su juicio, Sánchez no pretende eliminar el delito de sedición “porque sea nacionalista” o “separatista”. “El señor Sánchez no es nada, simplemente no tiene escrúpulos”. Además, afeó que el Gobierno tenga 22 ministros y en este debate no hubiese nadie para “dar la cara”.

Dos diputados del Grupo Mixto expresaron su apoyo a las enmiendas a la totalidad del PP, Vox y Ciudadanos. El diputado escindido de UPN Sergio Sayas denunció la “alevosía” de debatir la reforma de la sedición el día del partido de fútbol entre España y Japón para mitigar su repercusión social. En su opinión, “nos jugamos la democracia” y procede convocar a los españoles en torno a la Constitución. Sayas criticó al Gobierno por poner al Congreso a su servicio y por que, en su opinión, los independentistas consigan hoy otra victoria y terminó diciendo que no podrá con España.

En el mismo sentido, Isidro Martínez Oblanca, de Foro Asturias, dijo que la reforma “merma el Estado de Derecho” y ”augura renovados embates de los secesionistas que serán mucho peores que los de 2017”. Además, negó que la tipificación española sea distinta de la europea, recordando que países como Alemania penan las amenazas al ordenamiento constitucional y la unidad del país con hasta la cadena perpetua.

Distinto enfoque reflejaron las enmiendas a la totalidad de Junts per Catalunya y la CUP. Josep Pagès, de JxCat, dijo estar de acuerdo en la reforma de los delitos de protestas, pero rechazó su criminalización, que ve aumentada con esta modificación. “Así no se quita ningún juguete a los jueces”, alertó, asegurando que se les da otro para su “constatada voluntad represora”. Él propuso derogar simplemente la sedición, cancelación de los antecedentes penales por este delito, y revisar las sentencias motivadas por él. Según dijo, el PSOE les “ha metido un gol” a sus socios parlamentarios que van a apoyar la reforma.

En nombre de la CUP, su portavoz, Mireia Vehí, defendió su enmienda a la totalidad señalando que “es imprescindible oponerse a las leyes injustas”, y que en la reforma hay elementos que amenazan el derecho a la protesta. Básicamente, la intimidación a las personas, que al no dejar rastro permite que un juez, policía o militante de derechas asegure que se ha sentido intimidado, y que se permita una intervención preventiva.

Señaló que la mayoría de los derechos se han conseguido con protesta, y aseguró que “a eso le teme el PSOE: a que la protesta social sea un motor de cambio”. Llamó a ”convocar más tsunamis democráticos” en temas independentistas y sociales y rechazó “comprarle al PSOE” un marco que prolongaría la violencia política, porque, además, con un Gobierno de derechas no se podría “protestar contra leyes injustas”.

A FAVOR

Tomaron la palabra para rechazar las enmiendas a la totalidad diputados del PSOE, Unidas Podemos, ERC y PNV. Desde el PSOE, el diputado por Jaén Felipe Sicilia afeó a los populares que “prefieren” la Cataluña de 2017 que la actual porque solo saben hacer política en el “enfrentamiento”. «Con ustedes no se construye, se destruye; no hay diálogo, sino insulto; no aportan, sino confrontan», espetó. “Con ustedes no hay política, y como ustedes han renunciado a hacer política en Cataluña, es por eso por lo que los catalanes han renunciado a ustedes”, aseveró el diputado socialista, después de recordar al PP que el PSOE con Pedro Sánchez al frente le apoyó en la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

El presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos, Jaume Asens, comenzó respondiendo a Arrimadas que, si llama a respetar las sentencias, la del Tribunal Supremo descartó que el 1-O hubiera rebelión, y que él no defendió la amnistía, sino la reforma de la sedición.

A Rojas, del PP, le contestó que el delito alemán de alta traición tiene que ver con la rebelión y que ese país derogó ya la sedición. De ahí pasó a propugnar que el Gobierno está arreglando lo que estropeó el Gobierno de Mariano Rajoy y a reiterar que el catalán es “un problema político” que resolver con diálogo, no a garrotazos. “La democracia es el imperio de la ley, no el imperio de los jueces”, puntualizó, reivindicando la legitimidad de la mayoría parlamentaria para cambiar leyes.

A Ortega Smith le restregó los avances sociales y económicos logrados por el Gobierno de coalición y que “la antiespaña defiende a España mejor que ustedes”. Le recriminó proponer supuestos para perder la nacionalidad y que defienda algo muy parecido al ‘volksgeist’ por encima. Y, finalmente, a Junts, que “está en el no permanente”, en la “lógica del cuanto peor, mejor”, y en una “disonancia cognitiva”, hasta el punto de coincidir con el PP.

La diputada de ERC Carolina Telechea celebró que esta reforma supone “un paso más” y fruto de la “fuerza negociadora” de su partido por lograr la “desaparición del delito de sedición” pero, avisó de que “ninguna propuesta por debajo de la amnistía será suficientes”. “No nos conformamos con nada que no sea la autodeterminación, la amnistía y la independencia”, y avanzó que en la tramitación parlamentario se puede mejorar la norma y, también, procurarán que quede “muy bien tipificado” el delito.

Finalmente, el diputado del PNV Mikel Legarda, desde el escaño y muy brevemente, se limitó a decir que no ve oportuno mutar la posición que expuso la semana en el debate de admisión a trámite de la proposición. Entonces compartió “la necesidad de reformulación de los delitos de orden público”, entre ellos la supresión del de sedición, que describió como una “suerte de artefacto jurídico” o un “ornitorrinco jurídico con retazos de otros tipos penales que tutelan otros bienes jurídicos distintos al del orden público”. Dio así a entender que el PNV votará contra las enmiendas a la totalidad.

LO MÁS VISTO