Gente paseando por una playa
La temperatura oceánica batió récords el año pasado con el aumento de la estratificación y los cambios en el patrón de la salinidad del agua | Foto de Lijing Cheng - Servimedia

La temperatura de la parte superior de los océanos batió en 2022 el récord de calor por séptimo año consecutivo, según un estudio realizado por un equipo internacional de 24 investigadores pertenecientes a 16 institutos.

El trabajo, publicado este miércoles en la revista ‘Advances in Atmospheric Sciences’, resume dos conjuntos de datos internacionales: del Instituto de Física Atmosférica de la Academia de Ciencias de China y de los Centros Nacionales de Información Ambiental (NCEI, por sus siglas en inglés) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, en inglés), que analizan las observaciones del contenido de calor oceánico y su impacto, que data de la década de los 50.

Esos datos muestran “un mensaje consistente de que el contenido de calor del océano en la parte superior de 2.000 metros alcanza un valor récord en 2022”, según Tim Boyer, investigador principal de NCEI/NOAA.

La temperatura oceánica batió récords el año pasado con el aumento de la estratificación y los cambios en el patrón de la salinidad del agua, lo que da una idea de lo que depara el futuro con un clima en constante calentamiento, según el estudio.

El estado de los océanos puede medir la salud del mundo y, a juzgar por las observaciones oceánicas actualizadas de 24 científicos de 16 institutos de todo el mundo, hace falta un médico. Los tres indicadores clave del cambio climático incluyen temperaturas récord históricas continuas, altos niveles históricos de contraste de salinidad del océano y una mayor estratificación del océano (separación del agua en capas) sin signos de desaceleración.

Durante el último año, los investigadores encontraron que los 2.000 metros superiores en todos los océanos absorbieron 10 zettajulios más que en 2021. Eso equivale a 100 veces la generación mundial de electricidad, 325 veces la producción eléctrica de China y 634 la producción de electricidad en Estados Unidos en 2021, y a hervir 700 millones de teteras de 1,5 litros por cada segundo.

“El calentamiento global continúa y se manifiesta en un calor oceánico récord y también en extremos continuos de salinidad. Estos últimos destacan que las áreas saladas se vuelven más saladas y las áreas dulces más frescas, por lo que hay un aumento continuo en la intensidad del ciclo hidrológico”, apunta Lijing Cheng, investigador del Instituto de Física Atmosférica de la Academia de Ciencias de China.

SERIAS CONSECUENCIAS

Esa cantidad de calor que va a los océanos tiene serias consecuencias. El aumento de la salinidad y, por lo tanto, la estratificación de los océanos puede alterar la forma en que se intercambian el calor, el carbono y el oxígeno entre el océano y la atmósfera que se encuentra sobre él, pues causa la desoxigenación del océano dentro del agua, lo cual afecta no solo a la vida y los ecosistemas marinos, sino también a los humanos y los ecosistemas terrestres.

La reducción de la diversidad oceánica y el desplazamiento de especies importantes pueden causar estragos en las comunidades que dependen de la pesca y sus economías, y esto puede tener un efecto dominó en la forma en que la mayoría de las personas pueden interactuar con su entorno.

“Algunos lugares están experimentando más sequías, lo que conduce a un mayor riesgo de incendios forestales, y otros están experimentando inundaciones masivas debido a las fuertes lluvias, a menudo respaldadas por una mayor evaporación de los océanos cálidos. Esto contribuye a los cambios en el ciclo hidrológico y enfatiza el papel interactivo que juegan los océanos”, explica Kevin Trenberth, investigador del NCEI y de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda).

Un aumento en la temperatura y la salinidad marina contribuye directamente a la formación de capas de agua en lugar de mezclarse, y esto es solo una parte de lo que altera el delicado equilibrio entre los océanos y la atmósfera.

«Los océanos están absorbiendo la mayor parte del calor de las emisiones de carbono humanas«, recalca Michael Mann, profesor de la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos), quien concluye: “Hasta que alcancemos cero emisiones netas, ese calentamiento continuará y continuaremos rompiendo récords de contenido de calor del océano. Una mejor conciencia y comprensión de los océanos son la base de las acciones para combatir el cambio climático”.

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