El «Pulgarcito» que leían los niños de la Guerra Civil, un libro de los orígenes del Real Zaragoza, cartografías, grabados, ediciones especiales de El Quijote, joyas literarias juveniles de Julio Verne por 30 pesetas y hasta un libro del siglo XVI. Las 11 casetas que componen la Feria del Libro Viejo y Antiguo guardan auténticos tesoros y para encontrarlos solo hay que bucear entre tomos que significan historia, pasado y recuerdos.

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