La iniciativa obtuvo más de 300 solicitudes de estudiantes y egresados de 62 titulaciones diferentes

“Un rotundo éxito”. Así ha calificado la diputada de Iniciativas Locales, Miriam Ponsa, el resultado del convenio suscrito entre la Diputación Provincial de Huesca y la Universidad de Zaragoza llevado a cabo durante el 2021 en las localidades altoaragonesas de menos de 1.500 habitantes. Dentro de los programas de prácticas Desafío y Arraigo, se han gestionado 25 prácticas formativas en poblaciones de siete comarcas de la provincia de Huesca. “Es importantísimo que los jóvenes conozcan las posibilidades de desarrollo personal y profesional que ofrece el mundo rural”, ha explicado Miriam Ponsa, porque es “una fórmula decisiva para revertir la pérdida de habitantes de los pequeños pueblos”.

La iniciativa obtuvo más de 300 solicitudes de estudiantes y egresados de 62 titulaciones diferentes, entre grados y másteres. Para la diputada de Iniciativas Locales ha habido “una gran respuesta” que demuestra que “la colaboración entre instituciones y el sector privado resulta fundamental para aunar esfuerzos y lograr mejoras en la formación académica y en el profesional y, al mismo tiempo, un reequilibrio territorial a través de la llegada de universitarios a zonas despobladas”.

Por otra parte, las empresas altoaragonesas han mostrado interés por participar en esta iniciativa. Hasta 32 entidades se han interesado realizando 40 solicitudes de prácticas, dado que en algunos casos han solicitado más de un perfil profesional. “Nuestra provincia constituye un gran ejemplo del potencial del medio rural para desarrollar actividades económicas de todo tipo y gracias a programas de prácticas como Desafío y Arraigo muchos jóvenes conocen las oportunidades que existen en las empresas del territorio y las posibilidades para emprender nuevos proyectos de éxito”, ha añadido Miriam Ponsa.

Los programas Desafío y Arraigo

El programa Desafío, destinado a estudiantes universitarios de grados y másteres, ha dado lugar a 17 prácticas en las localidades de Bielsa, Piedrafita de Jaca, Altorricón, Tella Sin, Peralta de la Sal, Peralta de Alcofea, Colungo, Castigaleu, Boltaña, Arguis, Ansó, Almudévar y Aísa. Los beneficiarios de las prácticas han sido alumnos de once titulaciones diferentes (ocho de grado y tres de máster). Mientras que el programa Arraigo, dirigido a egresados, ha supuesto la consecución de ocho prácticas en las localidades de Villanúa, Sabiñánigo, Peraltilla, Lascellas, Enate, Colungo, Alquézar y Azanuy- Alíns.

La Diputación Provincial de Huesca otorgó una subvención de 50.000 euros a la Universidad de Zaragoza, a través del convenio de colaboración suscrito para la organización de prácticas, para financiar gastos como el alojamiento o manutención por jornada de prácticas, así como los desplazamientos por periodo completo de prácticas.