Plaza de Aínsa, finalista spot de Ferrero Rocher
Las votaciones para elegir el ganador se abren este jueves y la localidad ganadora se conocerá el 12 de diciembre

Las calles empedradas de Aínsa están cada vez más cerca de brillar con luz propia, dando al Pirineo ese halo de ilusión y alegría que caracteriza a la época navideña. La localidad oscense se encuentra entre los tres pueblos finalistas de la novena edición de “Juntos brillamos más” de Ferrero Rocher, que ilumina uno de los pueblos más emblemáticos de España, junto a Santillana del Mar (Cantabria) y Mojácar (Almería). Las votaciones para elegir el ganador se abren este jueves y la localidad ganadora se conocerá el 12 de diciembre.

Aínsa está apadrinado por Morella (Castellón), que fue el pueblo ganador en 2015. La localidad oscense está ubicada estratégicamente entre los ríos Cinca y Ara y destaca por acoger un conjunto arquitectónico de gran riqueza histórica. La imponente Iglesia de Santa María de Aínsa, el amplio recinto del castillo y su majestuosa Plaza Mayor dan la bienvenida a esta pequeña villa medieval a los pies de los Pirineos.

La votación comienza este jueves a través de la web de Ferrero Rocher, donde también se pueden encontrar todos los vídeos promocionales de los pueblos candidatos. Los votos se podrán realizar hasta el próximo 11 de diciembre y el ganador se anunciará al día siguiente, el 12, dando paso a la instalación y el posterior alumbrado de la iluminación navideña.

SANTILLANA DEL MAR Y MOJÁCAR, LOS OTROS PUEBLOS FINALISTAS

La localidad de Mojácar en Almería está apadrinada por Peñíscola (Castellón). Este pueblo costero se identifica fácilmente con el aroma mediterráneo y el inconfundible color azul de sus playas. El carácter acogedor de su gente combina con el encanto natural de sus casas blancas, propias de la región andaluza que representan en esta edición.

Por otra parte, Santillana del Mar en Cantabria está apadrinado por Rubielos de Mora (Teruel). Es conocida popularmente como “la villa de las tres mentiras”, pues ni es “santa”, ni es “llana ni tiene “mar”. Las calles empedradas de este pueblo asturiano recogen años de historia y un aire bucólico por el conjunto arquitectónico que levanta la villa, de estilo medieval.

LO MÁS VISTO