El fuego que ha calcinado cerca de 6.000 hectáreas

Cuando se extinga el fuego que ha calcinado cerca de 6.000 hectáreas en el entorno del Moncayo, y en el que aún se continúa trabajando apagando los «puntos más calientes», comenzarán los trabajos de restauración y recuperación. Así lo ha avanzado este martes el director general de Medio Natural y Gestión Forestal de la DGA, Diego Bayoya, durante su visita a las localidades afectadas por el incendio forestal de Añón del Moncayo. “Tras una emergencia, la recuperación y la restauración es larga y complicada, pero es tarea de todos que nos pongamos en marcha para hacer volver el aspecto que tenía”, ha defendido.

El operativo aragonés Infoar, que dirigió y coordinó la extinción, se está centrando en estos momentos en las tareas de remate y la eliminación de árboles en zonas peligrosas y de tránsito. Bayona ha manifestado que la «primera valoración» que están haciendo es asegurar zonas y proteger los suelos. «El impacto del suelo y la potencial pérdida que puede tener si vienen lluvias y tormentas fuertes afectaría a la fertilidad, que es importantísima para hacer una regeneración». Por esta razón, las actuaciones irán en esa línea: en proteger el suelo, acolcharlo, hacer diques de contención en las laderas para evitar la erosión y, a partir de ahí, se intentarán hacer los trabajos agrícolas de forma natural.

Por otra parte, el director general ha apuntado que tienen que pasar «décadas» para volver a una situación «como la actual». «En dos, tres cuatro años se irán viendo cambios y mejoras», ha reconocido, tras destacar que también aprovecharán las tareas de limpieza «para que las zonas de más riesgo, donde hay masa forestal cercana a poblaciones, se pueda hacer una restauración acorde eliminando esa peligrosidad». Una acción «importante», según Bayona, a la hora de enfrentarse a incendios.

Críticas de «abandono» por parte de los vecinos: «Atendimos por orden de prioridad»

«El sentimiento de angustia con incendios de este tipo es normal, pero hubo una gran cantidad de efectivos y atendimos por orden de prioridad». Así ha respondido Bayona a las críticas de los municipios afectados que denuncian un «abandono» por parte de las instituciones. «El primer día fue complicado por la velocidad del viento; hacia imposible ir por delante del fuego y, por eso, nos centramos en proteger a las poblaciones», ha explicado. Sin embargo, la situación cambió en 48 horas cuando dieron por estabilizado un «incendio tan complejo y virulento».

Respecto a la potenciación de la gestión forestal, desde la DGA señalan que llevan trabajando durante toda la legislatura en la realización de un Plan forestal que está pendiente de tramitación. «Potenciamos que los ayuntamientos y los propietarios de los montes tengan herramientas para poder avanzar en el aprovechamiento y gestión forestal para el rendimiento económico y la adecuada conservación de los montes, tanto a nivel de biodiversidad como para poder actuar mejor ante una emergencia», ha indicado. En este sentido, el director general ha recordado la línea de 4 millones de euros en Ayudas para potenciar la gestión forestal, cuyas bases ya están publicadas, y que espera que salga la convocatoria «en septiembre».

Por último, Bayona ha asegurado que trabajan en la misma hipótesis respecto a la causa del incendio. «El tendido eléctrico es la hipótesis con mayor fuerza, pero hay que tener prudencia porque no se ha determinado totalmente. No podemos tener prisa en saber la causa sino certeza para evitarla en otros casos», ha aclarado.

El incendio de Añón de Moncayo

Este es el último Gran Incendio Forestal (GIF) sufrido en Aragón en este verano. Declarado el 13 de agosto, afectó a los términos municipales de Añón del Moncayo, Alcalá del Moncayo, Trasmoz, Vera del Moncayo, Ambel, Bulbuente, El Buste y El Santuario de Misericordia en Borja. Su población tuvo que ser desalojada por el peligro que entrañaba el incendio forestal y el humo, y localidades como Añón, Alcalá, Vera del Moncayo o El Santuario de la Misericordia se vieron seriamente amenazadas por las llamas, sufriendo afecciones puntuales en distintas infraestructuras e, incluso, en residencias aisladas.

Las causas del incendio todavía están en investigación y el número final de hectáreas afectadas por valorar, de momento la primera estimación obtenida a través del satélite Copernicus las cifra en algo más de 6.000 hectáreas. Actualmente, el incendio se encuentra controlado y todavía no se ha dado por extinguido puesto que sigue habiendo pequeñas reproducciones por la zona.

El operativo aragonés Infoar dirigió y coordinó las tareas de extinción del incendio de Añón, empleando para ello a más de 769 personas entre brigadas forestales, Agentes para la Protección de la Naturaleza (APNs), personal técnico y de logística. Además, otros cuerpos de emergencia aragoneses tuvieron una importante participación en las tareas de extinción, destacando entre ellas las actuaciones dirigidas a la protección de las poblaciones, como los cuerpos de bomberos de las Diputaciones Provinciales de Zaragoza y Huesca y del Ayuntamiento de Zaragoza, Voluntarios de Protección Civil-112, Guardia Civil y Cruz Roja. Asimismo, la Comunidad recibió numerosos efectivos de Castilla León, Castilla la Mancha, Navarra y La Rioja para luchar contra el fuego, así como medios de refuerzo del Ministerio con las BRIF y los medios aéreos y la Unidad Militar de Emergencias (UME).

LO MÁS VISTO