Las temperaturas durante septiembre, octubre y noviembre han sido un 2% más altas de lo habitual

Apenas quedan unas horas para que el invierno comience oficialmente en Aragón, lo hará a las 22.48 hora peninsular, dejando atrás el que ha sido el otoño más cálido desde 1961 en la Comunidad y también el más seco, a excepción de Teruel donde no solo ha llovido el doble sino que lo ha hecho más que en cualquier otro año (y solo por detrás de 2018). Así lo ha avanzado el delegado territorial de la Aemet en Aragón, Rafael Requena, con motivo del cambio de estación. Aunque no traerá consigo demasiadas variaciones y es que las temperaturas seguirán siendo más altas de lo normal y lloverá menos que otros inviernos en Aragón. Pero para eso todavía quedan unas horas.

«Un otoño extremadamente cálido en Aragón», ha dicho Requena. Y es que si bien en el conjunto de España las temperaturas durante septiembre, octubre y noviembre han sido un 2% más altas de lo habitual, en la Comunidad la anomalía positiva ha sido de 2,3%. Octubre fue el mes más excepcional con hasta 4 grados más de media y temperaturas que no bajaban de los 20 grados y que incluso llegaron hasta los 25 en algún punto de la Comunidad.

En cuanto a precipitaciones, el otoño aragonés ha sido «muy seco» con un 72% de lluvias, algo por debajo del 76% del conjunto de España. Eso sí, en Teruel ha llovido «el doble de lo habitual», según Requena, con un 195% de precipitaciones. En septiembre, por ejemplo, la provincia turolense alcanzó hasta un 437% de precipitaciones en contraste con las escasas lluvias de Zaragoza y Huesca. No obstante, el mes de noviembre fue el único del otoño en el que se registraron unas precipitaciones normales con un 103% de lluvia.

Así, el año que pronto dejaremos atrás ha sido el «más cálido de la historia desde que hay registros en 1961» y el quinto más seco de la serie. Solo los meses de enero, marzo y abril estuvieron dentro de la normalidad registrada para esos meses en los históricos.

UN INVIERNO QUE ARRANCA SIN HELADAS Y CON MÁS CALOR

«Lo normal sería que en Teruel estuviera helando ya todos los días y apenas se están registrando», ha explicado el delegado territorial de la Aemet. Y es que, según las previsiones, el invierno que está a punto de arrancar va a ser más cálido que otros y con más precipitaciones, pues las lluvias de estos días ya han colocado a Aragón por encima de la media.

Se estima que en los meses de diciembre, enero y febrero se registren anomalías positivas en cuanto a temperaturas pues ya se está comprobando que no están siendo excesivamente bajas para las fechas. Apenas sin nieve ni heladas, en la península se formarán algunos fenómenos meteorológicos como la ya conocida Dana o un anticiclón que afectará al Mediterráneo, pero que pasará de largo por Aragón. Así pues, en lo que queda de año las temperaturas serán suaves, anormalmente más altas y sin una predicción de precipitación clara, según ha explicado Requena.

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