Ante el aluvión de casos las restricciones hicieron que los turistas prefiriesen otras zonas para viajar

El sector turístico de la provincia de Teruel vislumbraba las Navidades como una fecha idónea para impulsar su recuperación tras el duro golpe de la pandemia y los confinamientos. Con un 90% de ocupación previsto y un tiempo “excelente” rondando los 20ºC, este fin de año parecía propicio incluso para superar las cifras de 2019, pero el anuncio de nuevas restricciones el 28 de diciembre provocó una ola de cancelaciones, con las reservas cayendo “en cascada” hasta firmar entre un 60 y 65% de ocupación.

Así, el presidente de la asociación Teruel Empresarios Turísticos, Roche Murciano, ha hecho un balance “negativo” de unas Navidades con “altibajos”, que podían haber sido “excelentes”, pero que han terminado siendo “malas” por el aumento de contagios y las restricciones del Departamento de Sanidad. “Nos sentimos estigmatizados porque siempre nos cierran a nosotros. Con las Navidades del año pasado, que no teníamos a nadie, han sido buenas, pero han sido malas respecto a 2019”, ha expuesto.

De hecho, al ver que el ocio nocturno tenía que cerrar a las 2.00 horas y la hostelería a medianoche, “muchos jóvenes decidieron irse a Castilla-La Mancha, Valencia o Madrid, que tenían menos restricciones”, ha señalado Murciano. Al menos, ha añadido, esta ocupación “nos ha servido para cubrir gastos”. “Desde junio hasta el puente de la Inmaculada ha sido buenísimo, con buenas ocupaciones en restauración y hostelería, pero ya se cancelaron muchas cenas de empresa y las Navidades han sido regulares”, ha remarcado.

Además, las reservas que se han mantenido han sido de grupos pequeños, de familias que preferían pasar estas fechas tan señaladas con menor riesgo de contagiarse. “La gente tiene miedo y no ha querido salir en grupos, midiéndose mucho. Solo sale la familia, que son cuatro, y a veces se juntan con padres o algún hermano, pero grupos de 15 o 20 personas no se ha visto. Ha sido todo muy light”, ha descrito el presidente de la patronal turística turolense.

«Siempre pagamos el pato»

Ante esta cuestión, Murciano cree que la hostelería y el turismo han sido los que “siempre hemos pagado el pato” en cuanto los contagios amenazaban con crecer. “Hemos cumplido con todo, con climatización, distancias… Cuando salieron estas medidas, mucho ocio nocturno ha decidido no abrir. Se sienten estigmatizados”, ha mantenido.

Asimismo, considera que las ayudas que han puesto en marcha los distintos gobiernos se han quedado cortas y no llegan a cubrir todas las pérdidas que han sufrido. “Nos dicen que vayamos a ERTE, pero el alquiler me lo siguen pasando. Hemos recibido ayudas de 2.400 euros, y eso solo me lo gasto yo en electricidad. Son insignificantes. Si 30 millones entre 10.000 establecimientos son peccata minuta, cifras irrisorias”, ha aseverado.

Malas próximas semanas

Tras las Navidades, se inician ahora unas semanas que tradicionalmente han sido malas para el sector de Teruel, incluso “catastrófico” hasta las Bodas de Isabel. “Hay mucha gente que después de Reyes cierra hasta mitad de febrero. La alcaldesa nos ha transmitido que se harían varias cosas por los Medievales y ahí esperamos retomar la actividad. Desde ayer hasta el 17 de febrero vamos a estar parados”, ha explicado.

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