Imágenes de la última crecida extraordinario del río Ebro en la comarca de la Ribera Alta

Con 65 votos a favor, el apoyo de toda la Cámara, las Cortes han aprobado este jueves el decreto ley, desarrollado por la DGA, en el que se establecen medidas urgentes para reparar los daños causados, y las pérdidas producidas en la comunidad aragonesa, por los desbordamientos en la cuenca del río Ebro durante los meses de diciembre y enero.

El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, ha manifestado que esta iniciativa “afronta, sobre todo, cuestiones que el seguro no cubre”. El parlamentario ha explicado que las ayudas para reparar los daños causados por la riada están destinadas principalmente a dos áreas: las dirigidas a las exportaciones agrarias, donde se encuentran las subvenciones a los daños agrícolas, y las centradas en infraestructuras y servicios públicos, que abarcan la reparación de las redes colectivas de riego. Asimismo, Olona ha adelantado que “con carácter voluntario, aquellas parcelas que sufran daños de manera continua podrán sustituir los cultivos agrícolas por los forestales”.

Estas medidas parece que han convencido a todos las fuerzas políticas, ya que todos los grupos parlamentarios han votado a favor. Desde IU, Álvaro Sanz ha calificado de “urgente necesidad” este decreto y ha advertido que “estamos ante fenómenos recurrentes cada vez más cotidianos; es una realidad del cambio climático”. Por su parte, Jesús Guerrero (PAR) ha subrayado la importancia de “afrontar cuestiones que el seguro no cubre o tiene limitaciones, como las infraestructuras de servicio público”.

Desde las filas de Vox, han denunciado que “ante las escasas acciones de prevención, solo se centraron en el casco urbano, se han generado daños tan graves”. Sin embargo, Santiago Morón ha tildado de “positivas” las medidas, aunque ha mostrado su preocupación por la “indefinición” para acceder a las subvenciones. Además, el diputado ha insistido en la “importancia de las labores de prevención más allá de las motas y diques en localizaciones próximas a las zonas urbanas”.

Nacho Escartín (Podemos) ha señalado que “como contamos con un presupuesto, podemos articular medidas urgentes -de forma rápida- para ayudar a paliar los daños de los 34 municipios afectados”. Por otra parte, ha reconocido que “se pueden hacer las cosas mejor que en las riadas de 2015 con el PP”. Mientras que desde CHA, Carmen Martínez ve “adecuado” que haya líneas de ayudas tanto para particulares como para la reparación de infraestructuras y servicios públicos. Ramiro Domínguez (Cs) se ha mostrado a favor, “pero con matices”, ya que desde su formación no acaban de comprender la apuesta por los cultivos forestales en zonas donde hay riadas. “Poner pinos en vez de alfalfa es ir para atrás”, ha aseverado.

El debate ha subido de tono con la comparecencia de Ramón Celma, a cargo del PP, quien ha afirmado que, para evitar los daños de las riadas, “hay que limpiar el cauce, hacer embalses e invertir desde la administración pública en ayudas de agro seguros”. Algo que, según los populares, no se ha hecho, ya que “la realidad es que parte de este gobierno está en contra de limpiar el cauce y de construir embalses”. Por otra parte, le ha recordado al cuatripartito que la nueva partida dedicada a daños ocasionados por las riadas se ha recortado en dos millones de euros, convirtiéndose así en “la partida más baja de los últimos 12 años”.

Darío Villagrasa ha sido el responsable, por parte de los socialistas, en responder a las interpelaciones del PP. “Hemos actuado de manera seria, rápida y eficaz frente a las crecidas del Ebro”. “En los días críticos, el gobierno cumplió estando cerca de quienes lo estaban pasando mal”, ha manifestado Villagrasa, quien ha concluido sentenciando que “los socialistas hemos estado cerca de la gente: nuestro partido defiende a Aragón, no solo los intereses de determinado termino municipal”.

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