La crisis entre Rusia y Ucrania podría truncar las buenas perspectivas que las agencias esperaban en Semana Santa

Las agencias de viaje habían comenzado el 2022 con ánimo y con el viento a favor, vislumbrando una positiva Semana Santa, sin restricciones, y que permita iniciar su despegue tras dos años lastrado por la situación sanitaria. Sin embargo, la crisis entre Rusia y Ucrania podría truncar esas buenas perspectivas, con la preocupación de que, aunque todavía no hay cancelaciones para esos días, sobre todo viajes al centro de Europa, sí temen que este conflicto ralentice la demanda.

Así lo ha explicado el presidente de la Asociación de Agencias de Viajes de Aragón, Jorge Moncada, quien ha resaltado que el sector ha “echado el resto” para la Semana Santa, apostando por las salidas que va a haber desde el Aeropuerto de Zaragoza, con destinos como Egipto, Turquía, Praga, Budapest, Eslovenia o Italia. “Estamos viendo una demanda importante gracias a esa oferta para salir desde Zaragoza”, ha afirmado, sumando destinos nacionales como Madrid, Barcelona o Sevilla que ya han copado las plazas de AVE para estos días.

Con ello, desde las agencias de viaje están a la expectativa durante las próximas semanas ante el avance del conflicto. “No está habiendo ni consultas ni preguntas, pero quizá veamos una ralentización hasta que pasen diez o quince días para volver a ponernos en marcha con la venta”, ha añadido Moncada, reconociendo que quizá caiga la demanda de destinos como Alemania o Polonia en favor de Roma, Estambul, París o Londres.

Una crisis que les llega cuando ya daban por “prácticamente superada” la crisis de la pandemia, con previsiones de que “para los meses de abril, mayo o junio, todo volviera a la normalidad”. “La seguridad de la vacunación y la menor incidencia ayudaban a que la gente se sintiera mucho más segura para realizar un viaje. Veremos qué sucede con Ucrania y si solamente ha sido una pesadilla”, ha señalado.

En este sentido, desde la asociación consideran un “acierto” la prórroga de los ERTE durante un mes más, hasta el 31 de marzo, aunque sí se les queda “corto”, todavía con el 35% de los trabajadores afectados por un expediente. “Siempre es bueno que se vayan ampliando. No hay un escenario para incluirlos a todos en las empresas. Queremos que cada vez sean más, pero todavía no hay posibilidades de sacar al 100%”, ha mantenido.