El porcentaje de pruebas de alcoholemia positivas realizadas tras un accidente se disparó hasta el 10%

Pese a bajar en un 6% respecto al periodo relativo a los años 2016-2020, el número de accidentes de tráfico registrados en 2021 llegó hasta los 2.802 y un total de 1.090 víctimas de diversa consideración. Fueron, eso sí, de menor gravedad. En los 888 siniestros con lesiones registrados hubo 964 heridos leves, 125 graves y un fallecido, frente a los cuatro fallecidos de 2020 o los dos de 2019. Sin embargo, que al menos un 7,1% de estos accidentes se hayan producido bajos los efectos del alcohol, deja latente la necesidad de seguir trabajando y concienciando a la ciudadanía.

«Estas cifras nos confirman que ha descendido la siniestralidad vial, pero a nosotros eso no nos sirve. Es verdad que el 0 en siniestralidad es imposible, pero nuestra misión es seguir trabajando porque todavía las cifras se reduzcan mucho más», ha reconocido la concejal delegada de Policía Local, Patricia Cavero.

En el análisis de estos datos, el fuerte incremento del uso de los vehículos de movilidad personal desde 2019, y especialmente a raíz de la pandemia, está conllevando también un aumento de su siniestralidad. Así, en 2021 se registraron 178 accidentes de VMP, frente a los 101 de 2020 y los 116 de 2019. En ellos resultaron heridas 164 personas, 20 de ellas carácter grave. El grueso de los siniestros fueron colisiones por falta de atención y por no respetar la preferencia del carril bici, seguidos de choques.

Sin embargo, otra de las grandes preocupación son las bicicletas al tratarse junto a los VMP de los vehículos en los que más daños puede sufrir la persona que los utiliza en caso de accidente. En este caso, los accidentes se mantuvieron estables aunque descendió significativamente el número de lesionados, que cayó un 14%.

Por su parte, en el caso de los peatones, se registraron 202 atropellos con 165 lesionados. Entre ellos hubo un fallecido y otras 36 personas resultaron heridas graves. A pesar de ello, y con la excepción de 2020 por el confinamiento, la cifra de atropellos es la más baja de los últimos años y contrasta con los 264 registrados de media en el último quinquenio.

Controles de alcohol y drogas

Uno de los factores que aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico es conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas, un consumo que está vinculado también con lesiones más graves. En concreto, la Policía Local de Zaragoza realizó el año pasado 26.806 alcoholemias, de las que casi un 4% resultaron positivas. Ese porcentaje se disparó hasta el 10% en el caso de etilometrías practicadas tras un accidente.

«El atropello que es propio de la vía urbana y los siniestros no suelen ocasionar más allá de heridos leves. Sin embargo, cuando entra en juego la velocidad junto al alcohol, las drogas y las distracciones son los grandes enemigos», ha reconocido el intendente principal de Tráfico y Seguridad Vial de la Policía Local de Zaragoza, Juan Manuel Maroto.

En total, el alcohol estuvo presente en 201 accidentes y en 14 el conductor dio positivo en drogas. Hay que tener en cuenta que las pruebas de detección de drogas no se realizan a todos los conductores sino únicamente a aquellos que, habiendo dado negativo en alcohol, muestran claros signos de no hallarse en plenas facultades para conducir.

Detrás de casi el 100% de los accidentes registrados el año pasado hubo una infracción. La mayoría estuvieron relacionadas con no prestar la debida atención o con negligencias e imprudencias. En total, de las 176.680 denuncias en materia de tráfico tramitadas en 2021 por la Policía Local el 45% estuvieron relacionadas con parar o estacionar indebidamente (79.673), el 41% con el exceso de velocidad (73.794 ) y otro 12% con no obedecer las señales de prohibición (9.881).

Campañas de sensibilización y obligatoriedad del casco en los VMP

Para seguir trabajando en la mejora de la seguridad vial y en el número de accidentes, desde el Ayuntamiento de Zaragoza se van a seguir intensificando las campañas de vigilancia y sensibilización como la que se desarrolló este mismo mes de marzo. El objetivo es concienciar sobre el uso responsable de los VMP y bicis y el cumplimiento de la normativa y lograr una convivencia adecuada con todos los usuarios de la vía, sobre todo con los peatones.

En este sentido, la Policía Local también pondrá en marcha una nueva campaña el próximo 21 de marzo coincidiendo con el cambio de reglamento en los VMP. A partir de ese día, como ya ocurría con las bicicletas que tienen regulado el uso de casco obligatorio hasta los 16 años, se impondrá su uso aunque todavía falten por concretar el tipo de casco y la edad o exención de su uso.

Y es que, tal y como ha explicado Maroto, la convivencia entre muy diversos vehículos puede producir accidentes muy graves. «Si no se establecen una serie de medidas y de limitaciones, esa convivencia se complica. El conducir y el desplazarse por la ciudad conlleva situaciones de riesgo. Por eso, en lo que tenemos que seguir insistiendo es que hay que compaginar movilidad y seguridad vial. Hay que conjugar estos dos principios: que sea movible y transitable pero no a costa de la seguridad vial», ha apuntado.