De Harry Potter o el Real Zaragoza: las monas de Pascua endulzan el final de la Semana Santa

Empachados ya de tanta torrija, los padrinos deben ir sacando ya los monederos para un dulce que estos días ocupa los escaparates de las más deliciosas pastelerías de Zaragoza. Y es que así lo dice la tradición, los ahijados recibirán de sus padrinos una Mona de Pascua entre el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua. Los huevos y los conejitos son lo más típico, pero además de delicioso, el chocolate de las monas ofrece muchas posibilidades. El mundo de Harry Potter, Pokemon, el zapato perdido de la Cenicienta, los graciosos personajillos del Among Us, el halcón milenario de Star Wars o la bota del Real Zaragoza son algunas de las figuras más espectaculares.

«La gente te pide de todo, por lo que estamos continuamente innovando. Hemos hecho zapatos, bolsos, botas de fútbol…Sí que es verdad que para los más pequeños suelen ser las de chocolate las que más les gustan, pero las otras también se venden muy bien». Esas «otras» a las que se refiere Celia Ibáñez, trabajadora en la pastelería La Almolda, no son otras que las culecas. Las culecas son la receta tradicional de las monas de Pascua y no llevan chocolate, sino que son un bollo tipo suizo y un huevo cocido en medio de la masa.

«Hay mucha tradición de este tipo de monas y familias que no conciben la Semana Santa sin comerse una culeca. El sabor dulce del bollo contrasta con el del huevo cocido y la verdad que es un dulce que no pasa desapercibido», ha comentado Ibáñez. En el mostrador de la pastelería las tartas de chocolate también incorporaban un huevo de Pascua y los conejitos y balones de chocolate blanco llamaban la atención de los que pasaban por allí.

Con un precio entre los cinco y los 70 euros, en la pastelería Fantoba el universo de Harry Potter brillaba en cada esquina. Y no solo por la música que se oía en el emblemático local, sino también por esos Ron, Hermione y Harry convertidos en mini figuras de chocolate que son de lo más vendido estos días. «Nosotros empezamos ya en marzo a preparar las monas porque nos gusta adelantarnos y porque hay algunas que tienen todo un proceso detrás. Solemos hacer siempre lo que está de moda por así decir, este año con el 20 aniversario de Harry Potter es lo que más se reclama. Hacemos también balones, algo de Peppa Pig, de equipos de fútbol, sobre todo del Zaragoza, etc», comentaban desde la emblemática pastelería.

Y es que, además de ser un dulce de lo más apetecible, las monas son casi joyas decorativas. «Muchos padrinos aprovechan las comuniones para regalárselas a sus ahijados y algunos las coleccionan. Dicen que les da mucha pena comérselas y las guardan a modo decorativo porque la verdad es que hay algunas que son una auténtica pasada», han asegurado.

Aunque la tradición dice que es entre el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua cuando se debe entregar este dulce, la realidad es que hay quien los compra mucho antes. En la pastelería Los Mallorquines del centro de Zaragoza apenas quedaban unas cuantas, pues los clientes habían arrasado con este dulce hace ya unos cuantos días. «Normalmente las que más se venden son las que tienen un tamaño mediano que sea asequible para los más pequeños, sí que es verdad que hay gente que te pide algunas espectaculares pero en general las medianas son las que más triunfan», reconocía Miguel Catalán, de Los Mallorquines.

De chocolate blanco, con leche o negro y de un sinfín de figuras, las monas de Pascua llenan las pastelerías estos días haciendo las delicias de los amantes del dulce.

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