El partido tuvo poco ritmo y escasas ocasiones. Foto: S.D. Huesca

Sociedad Deportiva Huesca y Sporting de Gijón firmaban las tablas, 1-1, en un encuentro en el que ambos ofrecieron poco o muy poco que llevarse a la boca a los espectadores. Tras una primera parte anodina, en la segunda el tempranero gol de Florian obligó a los visitantes a estirarse y, al menos, ver un mayor dinamismo hasta el empate definitivo.

Xisco Muñoz saltó al césped con Marc Mateu como única novedad en el once respecto al de Butarque, siendo Joaquín Muñoz el damnificado. Y lo cierto es que la primera parte fue una soberana invitación al bostezo eterno. Ni Huesca ni Sporting parecían poner nada en juego, pese a que los asturianos están cada día más cerca del abismo si no reaccionan de manera inmediata.

Apenas acercamientos por parte de ambas escuadras dieron algo de qué hablar en un Alcoraz que fue escenario de errores impropios de un partido de la segunda categoría del fútbol español. Eso sí, la mejor la tendrían los locales. En un buen centro de Marc Mateu, Escriche remataba de cabeza un esférico que se marchaba desviado por muy poco.

De ahí hasta el final, varios contratiempos de un Djuka que, pese a ser la mayor amenaza sportinguista, no encontraba la vía para despertar del letargo a Andrés Fernández. Un disparo tan lejano como desviado de Timor dio pie a caminar hacia los vestuarios con un 0-0 que hacía justicia a los escasos méritos exhibidos.

Segunda parte

Otra historia fue el arranque de la segunda. En el primer acercamiento oscense, córner botado por Marc Mateu, quién si no, y Florian adelantaba a los altoaragoneses poniendo el 1-0 en el luminoso. Poco después, en el 57, Joaquín entraría para dar relevo a Gerard Valentín. En ese mismo momento, Aitor García ponía a prueba a Andrés por primera vez en todo el encuentro, despejando el arquero para evitar la igualada.

Entraba bien al partido Joaquín, al menos aportando el dinamismo perdido en la primera parte. Y el partido se animaba, también por la imperiosa necesidad del Sporting de Gijón de adelantar líneas y tratar de buscar al menos un punto en la lucha por la permanencia. Por entonces, Xisco Muñoz ya había movido al banquillo a base de bien, dando entrada a Mikel Rico y Gaich por Mosquera y Escriche en un primer carrusel y, en un segundo, a Pablo Martínez y Lombardo por Mateu y Timor en el 80.

Y el Sporting, que ya había al menos aparecido por campo rival, se llevó el premio del empate. Un disparo cruzado de Pedro Díaz ponía las tablas en el 83, batiendo a Andrés Fernández. El guardameta, eso sí, salvaría al Huesca de la derrota con un mano a mano de Aitor García que mandaría a córner.

Con ese resultado se llegaría al final del choque, sin que sirviera de mucho a un Huesca ya desahuciado de cualquier opción que no sea navegar en aguas tranquilas. Tampoco para el Sporting, que con la victoria del filial de la Real Sociedad se queda solo a dos puntos del descenso con nueve por disputar.

LO MÁS VISTO