La zona Envaquíllate va a ser uno de los enclaves de la fiesta

Tras “más de mil días esperando”, la ciudad de Teruel se dispone a volver a vivir unas fiestas de la Vaquilla. Este viernes, la alcaldesa Emma Buj ha confirmado que “no es un año cualquiera” para esta celebración por su regreso por primera vez tras dos años de ausencia. Por ello, quieren “disfrutar como siempre se ha hecho” en las calles y peñas de la capital turolense.

Para Buj, significa “dejar atrás todo el tiempo que ha pasado y que ha sido muy complicado para la inmensa mayoría”. Las ganas de volver a celebrar, eso sí, no deben dejar de lado la “responsabilidad y el respeto” de los ciudadanos para vivir una fiesta donde brille, por encima de todo, “la diversión”.

Las fechas de la Vaquilla llegan en pleno crecimiento de los contagios por Covid pero la gravedad de esta ola, ha dicho Buj, “parece mucho menor que las otras”. Lo que importa, ha asegurado, es “si los hospitales están o no comprometidos”. La “prudencia” que en otras fiestas se ha pedido para cuestiones como el consumo de alcohol se usa ahora por parte del consistorio para los casos de coronavirus, aunque admiten que “un repunte entra dentro de las posibilidades”.

El Punto Violeta se habilitará en la ronda Ambeles

Teruel contará durante la Vaquilla con un Punto Violeta contra las agresiones sexuales. Se ubicará en la ronda Ambeles, junto a la Cruz Roja, y dará atención psicológica, de ser necesario, con seis profesionales. La idea, han señalado, es que siempre haya una persona de guardia en estos casos.

Las actuaciones y datos de las personas que se acerquen serán registradas para favorecer la coordinación con los efectivos de Policía Nacional y los sanitarios y voluntarios a cargo de esta labor.