Cada año, cerca de 122.000 personas visitan las 350 especies y más de 1.000 ejemplares que alberga el espacio fluvial

Recuperar la fauna fuera de su ambiente natural seguirá siendo posible en el Acuario de Zaragoza

La rana pirenaica, el galápago leproso y hasta la madrilla, una especie de pez, seguirán habitando en el Acuario de Zaragoza gracias a un convenio que ha renovado este viernes la entidad con el Gobierno de Aragón para impulsar la divulgación y la conservación ex situ de la fauna acuática, es decir, fuera de su ambiente natural. Así, se podrá seguir disfrutando de la almeja de río, originaria del canal imperial, y de la madrilla, que hace años se encontraba en el río Ebro.

«En Zaragoza tenemos la suerte de tener uno de los acuarios más importantes del mundo, porque no hay ninguno que tenga las características de este, de tipo fluvial, y tiene un valor que merece que todos los aragoneses hagamos un esfuerzo para entenderlo y divulgarlo», ha manifestado el consejero de Agricultura, Joaquín Olona, en representación de la DGA, tras reconocer la «encomiable» labor de la Fundación Acuario de Zaragoza por la Biodiversidad desde el punto de vista educativo y formativo, además ser un gran atractivo para la ciudad. Precisamente, cada año, cerca de 122.000 personas visitan las 350 especies y más de 1.000 ejemplares que alberga el espacio fluvial.

Desde el Departamento han recordado que este convenio refleja el compromiso real del Ejecutivo autonómico con el Acuario de Zaragoza para permitir la conservación de las especies. En este sentido, Olona ha destacado la “apuesta innovadora”, que pasa por dar mayor peso a la conservación ex situ. «No podemos pensar que vamos a recuperar y evitar la desaparición de especies haciéndolo solo de manera tradicional en su propio medio», ha indicado el consejero. «Tenemos ejemplos como el de la margaritifera auricularia, la madrilla o la rana pirenaica en la que ya se están trabajando y otras en las que vamos a tener que comenzar a hacerlo», ha puntualizado.

En los últimos años, las dos instituciones han colaborado en proyectos de conservación como el de la margaritífera auricularia, mediante el refuerzo de poblaciones de pez fraile; o el de galápago europeo en el Galacho de Juslibol. Asimismo, el acuario también tiene una participación activa en las campañas de información y sensibilización sobre especies exóticas invasoras.