La capital oscense vivirá los días de San Lorenzo de forma diferente a la habitual

Las largas filas son una escena habitual en Huesca en los días previos a San Lorenzo. En la plaza de toros, en las Cuatro Esquinas del Coso para conseguir un carnet de peñas o hasta en los puestos de la plaza de Navarra para comprar albahaca. Como cada año, encontrar un bar donde reservar para el almuerzo del día 9 de agosto es misión (prácticamente) imposible. Son los prolegómenos de la semana grande oscense, que la pandemia ha impedido celebrar en 2020 y 2021.

Ahora, desde la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Huesca, su presidente, Carmelo Bosque, señala que sus previsiones llaman a repetir o incluso superar los datos de 2019.

Y es que, ha apuntado, los tres hoteles de cuatro estrellas de la ciudad -Abba, Pedro I y Sancho Abarca- están llenos. El resto también, salvo excepciones puntuales, por lo que no quedará libre ninguna de las más de 1.000 plazas hoteleras en la capital altoararagonesa. “Existe una sensación de querer recuperar estos dos años perdidos, pueden ser unas fiestas históricas”, ha declarado.

Estos días, pasarán por Huesca muchos visitantes del exterior. Entre un 60% y un 70% de ese público son gente de vacaciones que eligen ver la ciudad en San Lorenzo, tanto por los enclaves turísticos como por el ambiente nocturno, en zonas como la plaza de los Fueros. La combinación, según Bosque, “difícilmente se puede ver en otros sitios”.

Habrá hielos y no faltará personal

Y habrá hielos. Es el mensaje que se lanza desde los hosteleros, que llevan semanas fabricando y almacenando en sus congeladores las cantidades que otras veces compraban. Lo que ha ocurrido, a juicio de Bosque, es algo similar a la escasez del “papel higiénico en la pandemia”, porque “cuando falta algo en un supermercado”, la población tiende a preocuparse. “Estoy convencido de que va a haber suministro, no hay mayor problema”, ha remarcado. Tal vez, las únicas carencias podrían darse en los locales que abran todo el día, pero sin llegar a ser “un problema muy grave”.

Tampoco faltarán camareros. De hecho, “solo un 8% de los locales” adscritos a la Asociación de Hostelería y Turismo han pedido ampliar sus terrazas, lo que en otras ocasiones significa contratar personal extra del 9 al 15 de agosto. Se busca, de este modo, “tener solo las mesas que se puedan atender” y dar un servicio adecuado a unos clientes que, además, son de Huesca y no se puede perder su interés para el resto del año.

Además, los bares y restaurantes serán un 5% más caros, fruto de la “subida del coste de la energía y la cesta de la compra”.

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