El matrimonio aragonés recorrerá la ruta GR-11

Menchu y Carlos tenían una vida «completamente normal» hasta que a su hija de 22 años le diagnosticaron TOC, Trastorno Obsesivo Compulsivo, cuando cumplió los trece y entonces, en ese preciso momento, todo se puso del revés. Y es que, ya lo dice Menchu, «tener un TOC no es tener una obsesión, ni es tener una rutina, es tener algo que te incapacita y que dificulta todos los aspectos de tu vida, las relaciones sociales, los estudios en el caso de nuestra hija…». Y por su hija y por todos aquellos que sufren y tratan de vivir con el TOC día a día, el matrimonio aragonés arranca este viernes un reto en mayúsculas, una travesía transpirenaica, concretamente la GR-11, en la que estarán 42 días sin parar de andar, desde el Mediterráneo hasta el Cantábrico, desde el Cabo de Higuer hasta el de Creus, desde lo más profundo de los valles hasta el pico más alto de las montañas. Una travesía a veces dura, a veces sanadora, para la que a veces les faltarán las fuerzas y otras sentirán paz después de mucha lucha. Una travesía como la que llevan recorriendo nueve años con el TOC.

Este viernes Menchu y Carlos comenzarán su travesía desde Irún y andarán 8 kilómetros hasta llegar a su alojamiento en el propio municipio. El sábado serán 23 desde Irún a Vera de Bidasoa y pasado 30,97 desde este último hasta Elizondo. Y así, recorrerán el País Vasco para cruzar a Navarra y Aragón, atravesarán Cataluña y pasarán por Andorra. Caminarán un total de 810 kilómetros divididos en 42 etapas con un desnivel positivo de 40.597 metros o, lo que es lo mismo, subirán cinco veces el Everest. Y puntualmente desde Zaragoza, en cada travesía y en cada llanura y pico que suban sus padres, la hija de Menchu y Carlos publicará en las redes sociales de la iniciativa (@ 42_tipsxtoc) imágenes y los 42 tips que son la razón de ser del proyecto.

«Si te caes, te levantas, miras al frente y visualizas tu objetivo», «Intentando evitar un pensamiento hacemos que siempre esté presente. Es mejor que fluyan y no buscar el porqué», «Lucha contra ti mismo y cada día levántate con más fuerza para poder poner orden en tu cabeza». Estos son algunos de los tips que familiares, profesionales sanitarios, afectados y miembros de la asociación TOC Zaragoza (a la que Menchu y Carlos pertenecen desde hace tiempo) han aportado al proyecto con el objetivo de llegar a todos aquellos que padecen la enfermedad y hacerles ver que no están solos.

«Además del reto de montañismo, queríamos hacer que este proyecto sirviese para ayudar y para dar voz y visibilidad al TOC. Queremos que este 42 TipsxToc sea una manera de hacer este viaje todos juntos, un viaje que nunca es horizontal y en el que se carga una mochila muy pesada, que tiene subidas y bajadas, pero que seguro que es mejor cuando se hace en compañía», ha relatado Menchu.

Es por ello por lo que a través de la página web que han creado (https://42tipsxtoc.wixsite.com/my-site) se puede encontrar el recorrido exacto e incluso los lugares en los que se alojarán por si alguien quisiese unirse a alguna de las etapas. Algunos amigos y conocidos lo harán en una o dos etapas mientras que otros han querido hacerles llegar mensajes de ánimo y apoyo que han colgado en la propia web. «Por muy dura que sea la travesía de la vida, que siempre tengamos un lugar para reunirnos todos juntos alrededor del fuego», «Tenéis la senda clara y está bien marcada aunque siempre surgen dificultades, vosotros seguro que las superaréis», dicen algunos de los amigos y conocidos de Menchu y Carlos.

Esta travesía transpirenaica comenzó a forjarse hace un año como siempre se forjan las grandes cosas, con tanto miedo como ilusión. Menchu y Carlos son montañeros pero la ruta más larga que habían hecho hasta ahora era una de seis días caminando. En enero de este año ya tenían todos los alojamientos reservados después de un periplo, pues había algunos como el refugio de Ordesa que ya estaban llenos para entonces.

Además de la difusión y de dar a conocer una enfermedad en la que «la vida te da la vuelta», Menchu y Carlos invitan a colaborar con la asociación TOC Zaragoza con algún donativo. También, cuando acaben esos 42 días caminando, harán un sorteo con todas aquellas colaboraciones que han ido aportando sus conocidos, familiares y amigos al proyecto. Un video con una canción, unas acuarelas, libros, jabones naturales, una cuchara de madera tallada, discos y hasta lomo embuchado. Pequeñas aportaciones que significan grandes cosas y que irán a parar a alguna de esas personas que hayan acompañado a Menchu y Carlos vía Instagram.

Y así, desde el pico más alto hasta la llanura más profunda, Menchu y Carlos ya comienzan a andar para hacer ver, sentir y comprender que el camino del TOC es mucho mejor si se recorre acompañado y con una mano amiga.

De lavarse las manos compulsivamente a la simetría

Lavarse las manos una y otra vez porque tu cabeza te dice que los gérmenes y las bacterias están en todos lados. Comprobar una y otra vez que la puerta de casa está cerrada porque tu cabeza te dice que quizás no lo esté. Hacer que los cubiertos, los libros o la ropa estén perfectamente simétricas porque si no lo están el nerviosismo y la ansiedad comienzan a aparecer. Entre un 2 y 3% de la población padece TOC, aunque también hay mucha gente que no lo tiene diagnosticado porque «lo dejan pasar por el estigma que supone padecerlo», cuenta la presidenta de la asociación TOC Zaragoza, Pilar Monreal.

«Padecer un TOC supone que una serie de pensamientos aparezcan en tu cabeza aunque tú no lo quieras y te lleven a la compulsión que sería por ejemplo lavarse las manos o comprobar una y otra vez que se ha cerrado el gas. Con esta compulsión los que lo padecen sienten un alivio pero por un periodo muy corto de tiempo, entonces empieza de nuevo la ansiedad, lo que les lleva a repetirla casi al instante. Es como la pescadilla que se muerde la cola», cuenta Pilar.

En TOC Zaragoza atienden a 180 personas aunque «hay muchísimas más que todavía no se han diagnosticado». Con la terapia adecuada, el TOC se puede sobrellevar y se puede aprender a vivir con él e, incluso, en alguno de los casos se ha obtenido la remisión completa de la enfermedad. Aunque eso depende del grado de TOC porque los hay «muy complejos de detectar ya que la compulsión se encuentra encubierta y el proceso mental es mucho más difícil. Pueden dar lugar incluso a diagnósticos erróneos», cuenta la presidenta de TOC Zaragoza.

Desde la asociación aseguran que hay que aprender a diferenciar lo que es una «manía de un Trastorno Obsesivo Compulsivo». «Cuando tu tienes un TOC te dificulta mucho la vida porque estás enganchado a esa compulsión y si te tienes que ir a trabajar o a estudiar y estás dos o tres horas lavándote las manos o haciendo esa compulsión es complicado poder seguir llevando una rutina normal», concluye.