Los maños se estrenan en casa con un empate. Foto: Real Zaragoza

Cerocerismo en La Romareda en el estreno del Real Zaragoza como local esta temporada, eso sí, frente a un Levante que está llamado a absolutamente todo. Los de Carcedo plantaron cara durante todo el encuentro y gozaron de buenas ocasiones para ponerse por delante, también los visitantes, por lo que el 0-0 sigue haciendo crecer a los zaragocistas. Y más por la imagen dada y la entidad del rival.

Eugeni por Puche era la novedad de Carcedo en el once, manteniendo la apuesta de Narváez como nueve titular. Enfrente, un Levante con ínfulas de equipo de Primera División, entre los máximos favoritos a recuperar la categoría esta misma temporada. Y en la grada, una muy buena entrada, con la presencia además de Jorge Mas en el palco. La primera ocasión, y no pudo ser más clara, para Vada. En segunda jugada tras balón parado, Jair le ponía una pelota inmejorable de cabeza, pero el argentino, solo y a bocajarro, encontraba muñeco y no redes en el minuto 4. De las que luego te lamentas.

Ambos equipos apostaban por presionarse arriba para ahogar la salida de balón. Y todas las ocasiones eran zaragocistas. Gámez obligaba a lucirse a Cárdenas con un disparo lejanísimo y, en el posterior rechace, un buen centro de Francés no encontraba a nadie en el área pequeña. Se podía decir que el primer cuarto de hora local, impecable. No cejó en su empeño el cuadro blanquillo y Bermejo en el 19, tras una mala salida de Cárdenas, probaba un globo lejano que no se escapaba por mucho.

En una de las primeras apariciones de Chavarría por el carril zurdo, el lateral se marchaba con potencia de Son y apostaba por disparar en lugar de centrar, topándose con Cárdenas de nuevo. Tras dos conatos lejanos de Eugeni y Gámez, sin problemas para el meta visitante, llegaría el primer acercamiento del Levante. Sí, en el minuto 38. Era Álex Muñoz, el más incisivo, el que emergía a balón parado desde el segundo palo para cabecear por encima del a portería. Sin sustos para Cristian. Aunque sí que el rosarino tenía que tirar de vista para desviar con ella un cabezazo de Wesley en el 40, imponiéndose por primera vez con su físico a Francés.

A pesar de los minutos finales, donde el Levante creció en el choque, el Real Zaragoza se marchaba al descanso con 0-0 y la sensación de haber cuajado una muy buena primera parte. Superando por fútbol a los de Nafti durante la gran mayoría de la misma y con la mejor ocasión, marrada eso sí, en las botas de Vada.

Segunda parte

El Levante, incómodo en la primera mitad, incorporaba al internacional Campaña en lugar de Rober Pier, pasando a jugar con cuatro atrás y un medio más. Era consciente Nafti de que habían sido inferiores. Y los granotas daban un paso adelante en el partido, aunque de nuevo recurrían a sus centímetros a balón parado para acercarse a Cristian. Eso sí, el rosarino respondía con una soberbia parada abajo a cabezazo del omnipresente Álex Muñoz nada más arrancar el choque tras el ecuador.

Campaña había cambiado el partido y, por primera vez, los blanquillos se veían agobiados. Y Carcedo reaccionaba al instante con la entrada de Mollejo y Francho en detrimento de Bermejo y Eugeni en el 55. Ante las dificultades para conectar por dentro, la baza desde el banquillo buscaba una mayor profundidad en fútbol directo. Siempre a pelota quieta, el Levante metía otro susto con Melero aprovechando una peinada de Iborra. Era la última del ex del Huesca antes de dejar su sitio a De Frutos. Y Simeone entraba por Narváez también en el 62.

Hacía mucho que el Real Zaragoza no asomaba por el área y lo hacía Francho, descolgado de su posición, lo que se notó en una pobre definición frente a Cárdenas cuando tenía una ocasión franca de gol. Los cambios habían aportado la energía necesaria para que los maños respiraran y pudieran estirarse, especialmente la brega de Mollejo y Simeone. Aunque las más claras seguían siendo visitantes. De Frutos, otro jugador calidad Primera División, tejía una pared con Soldado para remachar después al larguero en el 79.

Por entonces, el empate parecía ser ya buen botín para el Real Zaragoza. Para el sprint final, Puche y Larrazabal al campo en lugar de Vada y Gámez. Cambios quemados y diez más descuento para la conclusión. Precisamente Larra, con su velocidad, generó una muy buena internada nada más salir, sin encontrar rematador. Querían los locales tratar de acabar el choque apretando. Y Simeone tuvo también la suya en el 88 en una buena contra de Manu Molina, pero se le marchaba arriba.

No fue menos el Levante, con un pase de la muerte que a punto estaba de alcanzar Soldado. Parecían acabar mejor los de Nafti el choque, pero los blanquillos desperdiciaban una contra inmejorable para ganar. Eso sí, la grada de La Romareda daba por bueno el punto cosechado con tesón, esfuerzo y también fútbol por parte del Real Zaragoza. Un 0-0 con diferentes matices al del estreno liguero ante Las Palmas, pero que vale para que los de Carcedo sigan creciendo.

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