Torrecilla y Sanllehí, juntos en La Romareda. Foto: Real Zaragoza

Quedan diez días de mercado y el Real Zaragoza debe, como mínimo, fichar un delantero centro. No se ha logrado anotar ni un solo gol en los dos primeros partidos de competición y, a pesar de las buenas sensaciones, la preocupación por esta cuestión es palpable. El cuadro maño tiene que fichar un delantero de garantías que permita estrenar la cuenta goleadora, pero reforzar la zaga y otra posición de ataque no estaría de más.

Lo cierto es que, desde la incorporación de Manu Molina, oficial el 19 de julio, el capítulo de llegadas ha permanecido cerrado a cal y canto. No se han visto incorporaciones a un equipo calcado al del año pasado, con sus aciertos y sus errores, al menos en lo que a resultados se refiere. Tampoco el de salidas ha cundido en exceso, porque antes de oficializar la de Carbonell este domingo, habría que remitirse al 28 de julio, con la de Bikoro.

En los primeros partidos, el Real Zaragoza se ha asentado en la solidez de una línea de cuatro consolidada ya la temporada pasada. Francés y Jair en el centro de la defensa y Fran Gámez con Chavarria en las respectivas bandas han permitido -resaltando la pericia de Carcedo- mantener dos porterías a cero. Es arriba donde el mal de la falta de gol sigue vigente y los maños no han logrado ver puerta. Además, el míster no está apostando de inicio ni por Simeone ni por Mollejo.

Sí que lo está haciendo Narváez, precisamente uno de los jugadores clave para que se puedan producir incorporaciones. Actualmente es necesario que se produzcan salidas antes de fichar y la marcha del colombiano y la de Radosav Petrovic son imprescindibles. Prácticamente, el mercado zaragocista pasa por la marcha de estas dos piezas, por encima de los Lasure, Clemente o Buyla.

Un delantero para Cartagena

Iván Azón no jugó en el último duelo ante el Levante y, en una semana con escaso tiempo de preparación, su participación en Cartagena es como mínimo dudosa. Para afrontar el duelo con garantías debería ser esta misma semana cuando se fichase un delantero para el equipo, y más tras volver a ver que falta gol. Debería estar al caer para poder hacerlo.

Mientras tanto, el equipo ha vuelto a los entrenamientos con la vista puesta en el partido. Sumar una victoria es imprescindible porque harían buenos los dos empates cosechados hasta ahora ante dos conjuntos complicados. En eso trabaja un Real Zaragoza consciente de que, con tres puntos de una tacada, puede colocarse en posiciones privilegiadas.

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