Plantean presentar dos recursos de alzada y han elevado la cuestión al Consejo General de Enfermería de España

“Incredulidad”. Esa ha sido la palabra utilizada por el Colegio de Enfermeros de Zaragoza tras la decisión del Colegio de médicos de recurrir ante el Ministerio de Sanidad que los enfermeros puedan validar las guías para la indicación, uso, autorización y dispensación de medicamentos sujetos a prescripción médica.

Por ello, han anunciado que plantean presentar dos recursos de alzada y han elevado la cuestión al Consejo General de Enfermería de España para que articule cualquier acción legal para preservar los intereses profesionales del colectivo. Hasta la fecha, han asegurado, la Comunidad se ha remitido siempre a la normativa estatal.

Dichas guías, han asegurado a través de un comunicado, abordan tratamientos contra la hipertensión, diabetes de tipo uno y dos, así como quemaduras. Para el Colegio de Enfermería, resulta “paradójico y sorprendente” que el otro órgano recurra las guías cuando en su día “Aragón reguló la acreditación de enfermeros y enfermeras” para esta cuestión, sin que tengan constancia de que los médicos recurrieran esta orden.

Como consecuencia de ello, han añadido, “todas las resoluciones nacen del decreto estatal, así como de la orden autonómica”, por lo que se han promulgado “de conformidad” a la legalidad vigente.

Tampoco tienen conocimiento de que se recurriera en su día la Resolución del pasado 13 de agosto de 2021, del Director General de Asistencia Sanitaria, por la que de oficio se acreditó a las enfermeras y enfermeros que ejercen su actividad profesional en el ámbito del Servicio Aragonés de Salud el poder autorizar y dispensar medicamentos y productos sanitarios de uso humano.

En el texto, han recalcado que su objetivo es “mejorar la calidad del servicio”, ya que su labor puede servir para “paliar la saturación” a la hora de dispensar medicamentos. “Se habla de seguridad del paciente, y estamos de acuerdo, por eso el profesional más adecuado para valorar un apósito o un producto en una cura es quien la monitoriza todos los días. Y, obviamente, su deber es cambiar la pauta de cura si ésta no está consiguiendo los resultados deseados”, han manifestado.

El mismo argumento han utilizado para referirse a las guías de hipertensión y diabetes, ya que son “para aquellos pacientes que han sido derivados por su médico” a enfermería. En cuanto a las guías de Hipertensión y Diabetes, están pensadas para aquellos pacientes que han sido derivados por su médico a la enfermera para su seguimiento, pudiendo finalizar consultas de control a estos pacientes cuando su enfermedad este bien controlada.

Finalmente, han concluido, “en los medicamentos no sujetos a prescripción médica es un derecho del usuario que el importe del producto sea el mismo, lo indique un médico o una enfermera”.