El director general ha reforzado su confianza pública en entrenador y director deportivo

Más de una hora de rueda de prensa conjunta entre el director general del Real Zaragoza, Raúl Sanllehí, y el director deportivo, Miguel Torrecilla. El primero se ha dedicado a la parte más institucional, a la que está ligada por el cargo, pero también se ha “mojado” en lo deportivo. De hecho, y antes de pasar al turno de preguntas, ha querido dejar muy claro que “la satisfacción con Torrecilla y Carcedo es muy alta”.

Sobre el técnico, ha insistido posteriormente en que “después de cuatro partidos oficiales en los que en tres y medio ha sido alabado el juego del equipo, cuestionar ahora su continuidad me parece fuera de lugar”.

Otra de las cuestiones obligada al catalán versaba sobre el límite salarial, evidenciando que “queda un pequeño margen, que no es muy relevante pero sí existe por si hubiera que tomar decisiones posteriores”. Margen que crecerá de aquí al mercado invernal, computando los ingresos que se reciban en este periodo de tiempo.

También se ha referido a su modelo de contratos en el equipo, consistente en bajar un porcentaje del salario fijo de los futbolistas y que pudiera ser más elevado si se logran los objetivos estipulados. “Hemos cerrado muchas renovaciones así y toda la gente que ha venido desde que estoy aquí, y así va a continuar porque el objetivo es que llegue el día que toda la plantilla tenga esta estructura”, ha explicado. En este sentido, sin dar nombres, ha corroborado que “se ha acogido ya un porcentaje alto y a nivel de titulares es más alto todavía”.

En el capítulo de salidas, destacaron este pasado mercado las de Narváez y Chavarria. Sobre el colombiano, ha comentado que “no fue a coste cero su marcha, fue más por la categoría en la que militaba el Valladolid”. Además, ha recordado que no era un futbolista “imprescindible en el análisis del club” y que se rechazaron ofertas de Segunda la última semana hasta que llegó la del cuadro pucelano, beneficiosa para todas las partes.

Más contundente se ha mostrado con el lateral zurdo. “La presión que recibimos del futbolista para marcharse era altísima, por irse a Primera”, ha comenzado explicando, añadiendo que le dijo que no iba a ser vendido pero que “la insistencia era muy fuerte”. Incluso ha desvelado que el ahora futbolista del Rayo estuvo dos horas en su casa para explicarle que no iba a salir, cayendo en saco roto. Eso sí, “no se tomó la decisión de su venta hasta no tener atado al sustituto”.

Otro de los nombres propios ha sido el de Francés, cuya renovación todavía no ha sido oficializada. “Hay otra renovación pendiente además de la suya”, ha valorado, incidiendo en que están “muy cerca de poder dar muy buenas noticias”.

La figura de Cuartero

Sanllehí pidió a su llegada al hasta entonces director general, Luis Carlos Cuartero, que se mantuviera en el club en septiembre en calidad de asesor suyo y también de “facilitador de la transición”. No ha dudado en deshacerse en elogios hacia él, valorando que a pesar de ser una “evidente amenaza” por venir a ocupar su puesto, “todo han sido puertas abiertas y ha ayudado enormemente”.

Cuestionado por su salida, una vez llegado el mes de plazo que se dio, las palabras de Sanllehí han sonado a despedida: “Yo sé lo que quiere y yo sé dónde quiero ir, pero por respeto no es momento de anunciar nada que no haya hablado con él”, ha manifestado, concluyendo que “todo evoluciona, él era el director general, ahora hay otro, el proyecto va donde va y llegará con él hasta donde llegue”.

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