La ventaja amasada por Urbas Fuenlabrada en el tercer cuarto hizo imposible la remontada final. Foto: Casademont Zaragoza

El Casademont Zaragoza no ha podido doblegar a un Urbas Fuenlabrada (74-85), un rival directo para escapar de la zona baja y que complica la vida al cuadro rojillo, condenado de nuevo a mirar de frente a la zona de descenso a LEB. Los debuts de Cook, Yusta y Bone no fueron suficientes en un injustificable tropiezo ante los madrileños, que igualan en la tabla a Casademont.

Amaneció con un 0-5 de parcial el choque y las dos faltas de Hlinason que obligaron a Thompson a entrar en escena apenas con 2.30 de juego. Los rebotes valían oro y la tensión defensiva se plasmaba en un trámite muy físico en ambas pinturas. Reaccionó con el “debutante” Yusta con 4 de los primeros 5 puntos rojillos. Con el 5-12 en el ecuador del tramo debutó Bone para rotar a San Miguel. En la lotería de faltas, la segunda fue también para Yusta, entrando en bonus a los rojillos por 2 faltas Fuenlabrada. Un triple y dos libres de Waczynski por antideportiva a Eyenga y la posterior de Radoncic acercaron a Casademont Zaragoza antes de cerrar el tramo en desventaja 14-25.

Los de Ponsarnau acometieron la remontada antes del descanso, con Cook en pista dirigiendo al equipo. Mobley y Vanwijn empezaron a sumar al 23-31 en ese tramo triplista sobre el parqué y otro estirón de marcador 23-39 que obligó a Ponsarnau a para el asunto (min.14). En el camino, Ponsarnau se quedó sin Okoye, con un golpe en el codo derecho que ya no le permitió regresar al parqué. En ese instante, Urbas Fuenlabrada puso la directa desde la línea exterior, enchufando con alto acierto triples que extendían la ventaja visitante hasta el 30-49 del descanso.

Tras la pausa, Casademont no reblaba en el camino para afrontar la desventaja. Mobley se sumaba a anotar pero Urbas Fuenlabrada imponía una anotación alta que le protegía de la remontada visitante. Bone de triple dio otro hálito de esperanza a la «marea roja» para pensar que se podía. Lo intentó hasta el final Casademont Zaragoza, cuando en el 64-81 Raventós cortó el arranque local con un tiempo muerto. Aún así, la ventaja amasada por Urbas Fuenlabrada hizo imposible la remontada final (74-85).