Para el choque podrá contar con Deon Thompson y Santi Yusta, con el alta médica tras superar la Covid. Foto: Basket Zaragoza

Un Casademont muy inferior al Fuenlabrada, rival directo por la lucha para evitar el descenso, cayó con claridad en el Príncipe Felipe por 74-85. Se le vio al conjunto madrileño mejor, “con más tono, más físico” y, en definitiva, “más todo”, declaraba el entrenador, Jaume Ponsarnau. Por ello, se debe entender como “inadmisible” y no puede volver a suceder.

Desde la defensa encontraron la forma de jugar a la carrera y con triples a los rojillos, que teóricamente era una de sus virtudes. Además, atacaron sus dudas y encontraron “muchos pases y acierto”. “Tenemos que entender esta derrota como algo inadmisible para la camiseta y el club al que representamos”, afirmaba el técnico del equipo.

Hace tres días que el Casademont es “un equipo nuevo”, algo que gusta al entrenador, y cree en lo que es capaz de hacer y demostrar. Es consciente de que no se han ganado a la Marea Roja, y en este duelo “ha sido evidente”, pero cree que lograrán darle la vuelta. “Lo haremos, trabajaremos duro porque tenemos virtud y compromiso, pero tenemos que entender lo que es el compromiso. Este equipo va a tener la calidad necesaria como para ganarse a la gente”, añadía sobre esta cuestión.

La fórmula para recuperar al grupo la tiene clara: “entrenando a tope”. Las insatisfacciones y los errores “se solucionan sudando y entendiendo de una vez el paso que hay que dar con este equipo”. El entrenador está “enfadado”, pero cree en lo que tiene entre manos, le gusta y va a poner todo de su parte para sacarlo adelanta.

Precisamente había en este partido un jugador nuevo, Jordan Bone, y otros que hacía meses que no lo hacían. “Ahora tenemos que ponerle tono, calidad, compenetración, acabemos de estirar la responsabilidad que tienen algunos jugadores y que no están a la altura”, ha insistido el “coach”.

Los problemas de Okoye

Para el Casademont Zaragoza surgió un nuevo problema, la retirada del partido de Stan Okoye. Sin embargo, Ponsarnau ha rebajado la tensión generada alrededor del jugador rojillo, que no parece encontrarse lesionado de gravedad. “Al descanso me han dicho que no podía ayudarnos en la segunda parte. No es una cosa traumática y a lo mejor mañana está ya bien”, ha añadido el entrenador.